Reflexiones de Jeff Foster

LA BELLEZA DE TU LETARGO

9 Mayo, 2017

LA BELLEZA DE TU LETARGO

Muchas personas con las que convivo dicen sentirse aletargadas, desconectadas, congeladas. Como si fueran incapaces de sentir.

Han consultado a todos los terapeutas, les han recetado todas las pastillas, han sido tratados como un objeto dañado. Y se sienten más aletargadas que nunca. Cansadas de luchar.

¡Yo les recuerdo que es un milagro sentirse completamente aletargados! Porque están muy conscientes de ese estado, muy sensibles a la desconexión que perciben dentro. Qué bendición. La mayoría de las personas en el mundo están tan distraídas, tan preocupadas con el pasado, con el futuro y con el éxito, tan desconectados de su cuerpo y de su propia verdad, que no están nada conscientes de su adormecimiento. Estar al tanto de tu desconexión es un paso inmenso en el camino sin camino de la sanación.

Irónicamente, tienes que estar muy perceptivo, despierto y vivo para realmente ser capaz de notar tu letargo en primer lugar.

“Estoy aletargado” es, investigándolo más de cerca, una historia, un cuento, una interpretación que hace la mente. Acércate un poco más a tu cuerpo. ¿Dónde está ese letargo en tu cuerpo ahora (y sólo hay el ahora)? ¿Hay ciertas partes que se sienten más aletargadas que otras? Advierte que debe haber áreas que se sientan más vivas para poder identificar las que se sienten aletargadas. Todo es cuestión de contraste.

Lleva la calidez de tu amorosa y curiosa atención a los lugares ‘muertos’. Ahora, suelta la palabra ‘aletargado’ (se trata de una etiqueta demasiado pesada y crítica) y siente directamente las sensaciones puras que hay allí, momento a momento, sin tratar de que desaparezcan o que se ‘hagan menos aletargadas’. Respira en esas sensaciones, permite que se muevan, dignifícalas con la vida y el aliento y la bondad de tu amorosa atención. Hazlo muy despacio. No te enfoques en las sensaciones que faltan, enfócate en las sensaciones presentes, por muy sutiles que sean. Y no intentes generar ninguna sensación. Un lugar ‘aletargado’ es sólo un lugar que anhela el calor de tu amor, tu curiosidad, tu presencia libre de juicios.

En la calidez del amor del sol, incluso el más glacial de los lugares puede descongelarse. La salida del letargo es a través de él.

Y recuerda, si estás consciente de tu letargo, es debido a que ya te estás descongelando.

– Jeff Foster

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