¿TUS PADRES TE ENSEÑARON…?
Cuando eras pequeño aprendiste a esconder, reprimir, ignorar o negar preciosas partes de ti mismo con el fin de ganar la aprobación o el favor de papá o mamá, para complacerlos, para hacerlos felices, para que no te golpearan más, para evitar su castigo, su burla o su abandono, o simplemente por mantenerte vivo un día más.
A muy temprana edad aprendiste que ciertos pensamientos o sentimientos eran ‘malos’ o ‘inapropiados,’ que el amor venía de fuera, que la gracia te la tenías que ganar, que tu experiencia no era de fiar, y que eras algo menos que la totalidad.
Te sentiste culpable por ser tú.
Sin embargo siempre fuiste una expresión perfecta de la totalidad; asombroso en tu simplicidad, ¡un amado hijo del universo! ¿Acaso tus padres te enseñaron esto?
Tu tristeza era sagrada, tu ira santa, tus temores estaban imbuidos de inteligencia. Tus preguntas eran brillantes, tus respuestas eran las tuyas propias, tu alegría surgía de tu interior, y tus padres eran tan sólo seres humanos con sus propios puntos débiles, luchando con un dolor que quizás nunca llegues a comprender, actuando desde sus propios traumas aún no resueltos, utilizándote a ti para disipar la inimaginable tensión que había en sus cuerpos y mentes.
Tú no causaste su dolor y tampoco eres el responsable de aliviarlo.
Siempre fuiste inocente.
Tu culpa («¡Yo los hice infelices! «) era inteligente en ese entonces, pero ahora es algo caduco. Tú no eres responsable de la felicidad de nadie, y nunca lo fuiste.
Recorre tu propio camino y deja que los demás recorran el suyo.
Brilla con más intensidad que nunca, pequeño, y deja que los demás se inspiren con tu brillo; este es el fin de la culpa, el comienzo del amor verdadero; este es el camino que siempre ardió en tu corazón.
– Jeff Foster
Pasada la tormenta viene la calma
Nada dura tanto como la muerte por lo tanto…
Disfruta cada momento, cada Instante, no sabes cuando puede terminar.
Si te rompen el corazón…. llora, sufre, grita, desnuda tu alma, pero no temas Amar de nuevo, no tengas miedo a sufrir …A eso se le llama ¡saber vivir!
Entonces…
AMA con todo tu corazón.
GOZA de la vida de tus triunfos de tu familia amigos…
SUFRE si es preciso sufrir una derrota o una decepción.
LLORA cuando tengas ganas de hacerlo.
GRITA de felicidad de miedo no temas expresar tus sentimientos.
SUEÑA con lo que crees imposible y persigue tu sueño algún día lo veras convertido en realidad.
Si en el camino te Equivocas… ¡no te preocupes!
Es humano errar ¡no puedes evitarlo! pero si puedes evitar repetirlo en ocasiones es preciso equivocarse, son lecciones de vida experiencias…
También es necesario conocer todo tipo de personas buenas, malas, no tan buenas, no tan malas…algunas te dañaran y causarán mucho dolor en cambio otras te ayudarán a encontrar tu camino.
¡No permitas que el odio y el rencor se aniden en tu alma!
¡No permitas que personas enfermas te contaminen!
Rodeate de Personas positivas, optimistas, inteligentes que contribuyan a ser de ti una mejor persona.
Ni el bien ni el mal duran para siempre así que vive Feliz disfrutando lo bueno y lo malo que la vida te da.
Cambiando lo que esta en tus manos cambiar y aceptando lo que no puedes cambiar sin perder la Fe, sin perder tu esencia, sin dañar a los demás.
Solo asi Viviendo,Sintiendo,Experimentando toda clase de sentimientos sin tenerle miedo a la vida podremos elegir que clase de persona deseamos ser y que vida deseamos tener.
D/A
Ser saludable es más natural que estar enfermo. Mi cuerpo tiende a ser fuerte ya que Dios me creó para una vida abundante.
Cada vez que necesite sanar, me calmo, suelto mis temores y permito que la luz y la vida de Dios fluyan ininterrumpidamente en mí.
Afirmo que el poder morador de Dios es capaz de sanar todo lo que necesita sanar.
Una luz vibrante de vida me llena, impregnando cada célula y fibra de mi ser. Dios es más poderoso que cualquier apariencia de enfermedad, y Su vida revitaliza mi cuerpo ahora.
Primero obra en la mente, luego en el cuerpo, y seguidamente mi curación tiene lugar. Momento a momento, doy gracias por la luz y la vida de Dios en mí.
Entonces nacerá tu luz como el alba y tu sanidad se dejará ver en seguida. —Isaías 58:8
La Palabra Diaria – Unity
EL DÍA MÁS FELIZ DE MI VIDA
El día más feliz de mi vida fue cuando me di cuenta de que no necesitaba el reconocimiento ajeno para sentirme bien, con el mío tenía bastante.
El día más feliz de mi vida fue cuando me di cuenta de que nadie podía quitarme lo que era mío, porque estaba guardado en lo más profundo de mi corazón.
El día más feliz de mi vida fue cuando me di cuenta de que no importaba si bailaba bien o bailaba mal, si me sabía los pasos o no me los sabía, si me equivocaba o no me equivocaba, si aprendía rápido o era lenta en recordar.
El día más feliz de mi vida fue cuando me di cuenta de que lo único que realmente importaba era lo que yo era capaz de dar de mi misma en cada danza, en cada paso, en cada nota.
El día más feliz de mi vida fue cuando me di cuenta de que nada ni nadie podía borrar la sonrisa de mi cara, cuando ésta nacía desde lo más hondo de mi corazón.
El día más feliz de mi vida fue cuando me di cuenta de que estaba agradecida a la Vida por todo lo que me sucedía, daba gracias a todo y a todos, nada sobraba y nada faltaba.
D/A
La Coreografía Perfecta.
La mente sólo puede tratar de adivinar el futuro.
Siéntete dispuesto a no saber, a tropezar de vez en cuando, a hacer una reverencia ante lo desconocido. Deja de pensar cómo le vas a hacer con tu vida, deja de tratar de resolverla antes de vivirla.
La vida es para vivirse, no para analizarla hasta la muerte. Siente todas las energías que quieren ser sentidas, energías que habían estado esperando por mucho tiempo tu amorosa atención y tu tierno abrazo.
Permite que toda la vida se mueve a través tuyo, tanto la alegría como la tristeza, tanto el aburrimiento como la felicidad. Deja que las preguntas floten por un rato, no intentes aniquilarlas con respuestas precipitadas.
Las preguntas son tus más íntimos amigos, las respuestas son extranjeros en este momento. En la calidez del amor del sol, las flores brotan en el momento perfecto, y no un momento antes.
Deja que la calidez de tu presencia consciente ilumine esas partes de ti mismo que aún se encuentran luchando por vivir. Contempla la perfecta coreografía. Ahora. –
Jeff Foster

Nunca dejes de volar.
A pesar de tu cansancio,
de tus ganas de llorar,
del dolor de tus fracasos.
Despliega tus alas y vuela,
y aunque te duela sigue volando
porque nunca serás mas feliz
que mientras sigas intentando,
alcanzar esa felicidad
que, a veces, se resiste tanto.
Sigue sonriendo siempre,
aunque la pena te sumerja en llanto,
porque esas lágrimas limpiarán
del sufrimiento el cruel el rastro
y renacerás mas fuerte
y aprenderás a volar mas alto,
y a resistir los envites
con que la vida te va castigando.
Aprenderás que una sonrisa
es el mejor de los bálsamos.
Vuela y sonríe a la vez,
y si puedes canta alto,
para que también la música
sane tu corazón agotado.
No lo dudes ni un momento,
porque aunque no lo veas
porque aunque no lo creas,
si le sonríes al dolor
eres tú el que ha ganado.
A/D
Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento,
hasta un año de nuestras vidas a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo,
recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su
lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo
regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su
paso y se marchan con lágrimas y un largo adios. Si deseáramos en
algún momento perder completamente la memoria y apegarse a la frase
«comenzar de nuevo» .
Cuántas cosas no perderíamos? serían
como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza
y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación
de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y
la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez.
Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos
hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos
mas cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más
hermoso, la sonrisa más esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.
En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos
recuerdos? dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades
por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no
sabemos que nos espera. Vale realmente la pena perder la memoria?
Esta emoción negativa, como todas las emociones mentales, es una rama que nace del tronco de la baja autoestima, y ésta, existe por la falta de Amor hacia uno/a mismo/a.
Provoca sufrimiento, resentimiento, rencor, y acabar en odio, ya que es apego que se tiene hacia otra persona y que no quiere que esta, comparta con otras, ya sea amistad, tiempo, información, sentimientos o actividades.
Los celos provocan desasosiego, desconfianza, sospechas, suspicacias, inquietud, e incluso obsesión, ante la posibilidad de que el apego le pueda quitar tiempo o atención. Los celos producen ira, por frustración o para imponer.
La base de los celos es la inseguridad, sumada al miedo y al apego. El apego va estrechamente ligado a la posesión, y esto lleva, a poner ciertas normas para así proteger y controlar lo «suyo», y que limita o condiciona la libertad del apego, es decir, a la persona que se dice «querer», y esto, nada tiene que ver con el Amor. Los celos siempre están atentos a que sus normas se cumplan.
La persona celosa cree que esta emoción nace del Amor, y nada más lejos de la realidad. Creen que si sienten celos, es que hay Amor.
El apego impone «su exclusividad», y saca a relucir su dominio para defenderse a través del orgullo. Ya hemos hablado como el «querer», puede pasar del «más que a mi vida», a «te odio», tan fácil como vino una cosa, viene la otra. Los celos, también pueden ser la causa de esto.
Los celos nos lo podemos encontrar en cualquier persona, ya sea del ámbito familiar, amistades, pareja, compañeros, vecinos, todos por diferentes causas, y todos los por mismos motivos; falta de respeto a sí mismos/as, falta de Amor.
La falta de conocimiento sobre uno/a mismo/a, es siempre y será la base de la falta de respeto o Amor hacia uno/a mismo/a, esto hace, como hemos dicho en anteriores textos, que el Ego sea el que dirija la mente, creando la autoestima. Esta, al estar baja, crea la inseguridad, y la inseguridad te atrapa en una mente desequilibrada, frágil y orgullosa, lo cual, suele llevar a la persona, para equilibrar su frustración, a hacer sufrir a los demás. La práctica para trascender los celos se fundamenta en dos aspectos básicos: – La búsqueda con la práctica del respeto a uno/a mismo/a, a ser independiente emocionalmente, ya que mientras no estés bien contigo mismo/a, no podrás estar bien con nadie. – Comprender el apego, (posesión) y el miedo que produce este.
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Gracias por tu tiempo.









