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Oración para cuando estamos en crisis

20 noviembre, 2016

ORACION PODEROSA DE PERDON PARA CUANDO ESTAMOS EN CRISIS

 

“Lo siento, te amo. Perdóname por aquello que está en mí (interior) que ha creado esto. Y lo siento, me amo.

Me perdono por estar creando esta realidad.” “Lo siento, te amo. Lamento que haya algo en mí que se manifiesta en tí. Y lo siento, me amo.

Me perdono por estar creando esta realidad.” “Lo lamento, por favor, perdóname por cualquier cosa que se encuentre en mi interior que se manifieste como un problema (en mí o en tí)” “Lo siento, perdóname por aquello que está en mí que ha creado esto”.

De este modo tomamos responsabilidad y desde ese lugar nos perdonamos a nosotros mismos. Como tenemos recuerdos en común, basta con que uno tome la responsabilidad de pedir perdón para que esos recuerdos se borren de uno y de los demás.

“Creador divino, padre, madre, hijo como uno… Si YO, mi familia, los parientes y los antepasados le han ofendido, a su familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el principio de nuestra creación al presente, pedimos su perdón…

Deje que esto se limpie, purifique, corte todas las memorias, bloqueos, energías y vibraciones y transmute estas energías negativas e indeseadas en luz pura… Y que así sea” “Por favor, pedimos que cualquier tipo de memorias, obstáculos o energías no deseadas, sean limpiadas, purificadas, definitivamente desprendidas, liberadas y transmutadas en pura luz. Pedimos que esto sea hecho… y ya se cumplió”

· Existen herramientas muy concretas para borrar los programas que repite nuestra mente. Una de ellas es repetir mentalmente y en voz baja:

“llave de la luz, llave de la luz, llave de la luz”, todo el tiempo. Con esta frase, metamórficamente “apagamos” el interruptor de nuestros programas. Llave de la luz es la contraseña. Cuando estoy preocupada, ansiosa o resentida con alguna persona, no dejo que mi intelecto se interponga y empiece con el cotorreo.

· Sólo repito mentalmente: “llave de la luz, llave de la luz, llave de la luz”. Otra herramienta para limpiar es repetir: “Azul hielo, Azul hielo, Azul hielo”. “Te amo, y si desperté sentimientos hostiles en tí lo siento, y te pido perdón. Gracias.” “Yo tengo el don de elegir” “Esto lo estoy creando yo, son mis pensamientos del otro. Es producto de mis programas, mis grabaciones, mi percepción. Yo puedo borrarlo”.

· “Al presentarse esto ante mí, puedo reconocer memorias viejas. Esas memorias estaban en mi subconsciente, y por primera vez los distingos. Por eso les doy las gracias por la oportunidad que hoy tengo de liberarme.

Pido disculpas a la situación teñida por esas viejas memorias, y la libero, a ella y a los involucrados. Gracias, lo siento, te amo, lo lamento, te agradezco.” Explicación: Cada vez que estés frente a una situación que te genera una emoción de crisis, de dolor, de angustia, cualquier emoción negativa, decí: “Al presentarse esto ante mí, puedo reconocer memorias viejas (Puedo, significa que tengo la posibilidad de hacerlo. Tengo esa posibilidad: reconocer memorias viejas con esto que está pasando.) “Esas memorias estaban en mi subconsciente, y por primera vez las distingo. (por primera vez, porque antes, la situación me pasaba por encima. Algo ME pasaba, ME llenaba de angustia, ME llenaba de ira, y me transformaba en la angustia, la ira, la emoción que fuera. Ahora no. Ahora, puedo ser solamente el observador, ver lo que está sucediendo ahí, distinguir que es una memoria vieja que parte de un condicionamiento) “Ahora en lugar de convertirme en ESA emoción que ME sucede con la situación, soy el observador que le agradece a la circunstancia, porque ahora estoy pudiendo ver ahí, en esa pantalla lo que mi subconsciente está proyectando en ella. Todo eso que veo ahí afuera, sale de mi proyector. Por primera vez, veo que yo misma escribí el guión, y puedo modificar lo que los actores que yo misma elegí dicen con el guión que yo misma escribí. Devuélvanme los guiones, ahora voy a cambiar la historia. Maravillosa aventura, no? Y la frase continúa así: “Por eso les doy las gracias por la oportunidad que hoy tengo de liberarme. Pido disculpas a la situación teñida por esas viejas memorias, y la libero, a ella y a los involucrados.” Esto te aleja absolutamente de la posición de víctima indefensa, porque el método correcto y la aplicación correcta te llena de gratitud. ¿Cómo iba a poder ver lo que está en mi inconsciente si no lo proyecto fuera de mí, si la situación, y las personas que comparten mi vida, no me lo muestran? Así que sinceramente les agradezco, y les digo que lo lamento, lamento estar usándote para ver lo que no podía ver sin vos. “Gracias, lo siento, te amo, lo lamento, te agradezco.

MK

Crecimiento Personal

Descubre Tu Personalidad de Acuerdo al Primer Color que Encuentres…

19 noviembre, 2016

De acuerdo a la psicología emocional, el primer color que descubras en esta sopa de letras podría llegar a reflejar grandes aspectos de tu vida y tu personalidad, tales como gustos, estados de ánimo, maneras de pensar, etc.

Encuentra el tuyo y a continuación, coméntalo en esta publicación.

Descubre maravilloso su significado.

Azul:

Te caracterizas por ser una persona alegre, creativa, un poco temperamental y ante todo muy emocional. Es posible que no te guste la realidad tal y como la percibes y por esta razón intentes constantemente transformar tu mundo. Es probable que en algunos casos llegues a sentir que las personas no alcanzan a comprenderte completamente y por esta razón elijas pasar periodos de soledad (que disfrutas plenamente). Tu principal reto es entender que las experiencias de tu pasado hacen parte del pasado y que lo que suceda en el presente solo depende de ti. Aprende las lecciones de lo que ocurrió pero vive feliz el presente.

Negro:

Te caracterizas por ser una persona refinada, responsable y muy trabajadora que generalmente busca la perfección en todo lo que hace. Del mismo modo eres una persona estructurada y metódica, que le encanta hacer planes y se frustra cuando las cosas no resultan según las había pensado. Eres muy exigente contigo y con los demás y es justamente ahí donde radica tu gran reto. Tu verdadera naturaleza es triunfar. Estás dotado de muchos talentos y características que te hacen una persona especial, úsalos sabiamente y recuerda que una persona verdaderamente exitosa es aquella que logra construir un equilibrio entre sus obligaciones y compromisos y sus intereses y anhelos que nacen desde el corazón.

Verde:

Te caracterizas por ser una persona solidaria, pacífica y muy calmada, que disfruta la tranquilidad y en algunos casos resulta ser muy apegada a lo rutinario. Anhelas la calma y la seguridad para tu vida y para la vida de las personas que más quieres, tienes un deseo sincero de ayudar y en algunos casos renuncias a tus anhelos para complacer los de otros. Es probable que en tu interior exista un alma exploradora que no ha podido aflorar completamente por el temor que te pueden generar los cambios y enfrentarte a lo desconocido. Tu principal reto es aceptar que la vida es maravillosa y tiene muchos regalos para darte. Es cierto que a veces la zona de confort resulta muy reconfortante, pero fuera de ella hay miles de experiencias y posibilidades esperando por ti.

Dorado:

Te caracterizas por ser una persona eficiente, orientada al logro, muy práctica y segura de sí misma. Tienes un verdadero anhelo (y también todas las herramientas necesarias) para triunfar en prácticamente todo lo que te propones, te cuesta mucho quedarte inmóvil y tienes una mente inquieta que todo el tiempo está pensado en la próxima actividad para hacer. Te gusta verte bien y por esta razón es probable que inviertas mucho en lo estético. Tu principal reto es encontrar un equilibrio entre emoción y razón, pues las buenas decisiones y una vida plena, exitosa y feliz es el resultado de armonizar tu mente con tu corazón.

Rojo:

Te caracterizas por ser una persona fuerte, muy intensa, muy dedicada y comprometida con aquello que te apasiona, que ama su libertad y que le molesta sobremanera que otras personas invadan lo que consideras que es tu espacio personal. Otra de tus características es la honestidad. Generalmente dices lo que piensas de manera directa, tratas de ser honesta y del mismo modo esperas que los demás sean honestos contigo. Cuando alguien falta a tu confianza es muy difícil que la pueda volver a recuperar. Tu principal reto es a confiar y saber esperar, pues en algunos casos puedes llegar a ser una persona muy ansiosa. Recuerda que la vida guarda un orden natural y que si trabajas con amor y dedicación, cada nuevo día va a ser mejor.

Índigo:

Te caracterizas por ser una persona muy trabajadora, naturalmente alegre, con sueños muy grandes y con toda la energía necesaria para poder alcanzarlos. Te gusta definir prioridades en tu vida y creas compromisos muy fuertes con aquello que sabes que le aporta a tu proceso de crecimiento personal. Es posible que pases mucho tiempo de tu vida haciendo planes (e incluso preocupándote) por tu futuro. Tu principal reto es comprender que el futuro no es más que el resultado de todas las cosas que haces en el presente, por esa razón disfruta de tus días, trabaja con amor y avanza por la vida confiando en que eres el arquitecto de tu propio destino y que tu mejor recompensa aún está por llegar.

Amarillo:

Te caracterizas por ser una persona muy emotiva y sentimental, con un interés autentico (y en algunos casos exagerado) por las necesidades de los demás. Eres el tipo de persona que siempre está dispuesta para ayudar a resolver, dar consejos, dar detalles, etc. Eres muy hábil para percibir lo que necesitan las demás personas, pero paradójicamente, en algunos casos te cuesta mucho identificar qué es lo que tú quieres. Tu principal reto es aprender a recibir. Durante mucho tiempo has dado mucho y en algunos casos es posible que te hayas negado a la abundancia que el universo quiere entregarte. Recuerda que todo lo que das ha de volver a ti, por eso en este momento declara con amor que aceptas y mereces todo el amor, las bendiciones y la prosperidad que están por llegar a tu vida.

Rosa:

Te caracterizas por ser una persona muy entusiasta, creativa, activa y que constantemente se encuentra huyendo de la cotidianidad. Eres amante de la libertad y de las experiencias que te estimulen, tales como las fiestas, los viajes, gente, nuevos retos, etc. Pero también podrías llegar a ser muy inconstante y evadir algunos de tus compromisos. Tu principal reto es aprender a ser un poco más disciplinado. Un poco más de orden y organización en tu vida te permitirán disfrutar de tus días de una manera más intensa y real y además te permitirá alcanzar todos tus sueños y grandes anhelos.

Jorge Castillo

Refexiones de vida

LA DECEPCION …

17 noviembre, 2016

Después de enfrentar una decepción, inevitablemente llegaron los ataques del monstruo interior.

La noche solía ser el momento más duro, las horas avanzaban tan lento y las frases hirientes llegaban sin cesar.

Se estaba haciendo normal dormir pocas horas, alrededor de las 3 o 4 de la mañana ya estaba con los ojos abiertos, ansiosa(o) por encontrar respuestas, algún indicio que pudiese llevarle a una esperanza ante la desastrosa y dolorosa decepción.

Todo se salió de control, por más esfuerzo que se hizo para hacer que las cosas funcionaran, no se logró. Esto ocasionaba un sentimiento de derrota, perdiendo el gusto y el sabor de los días que hace unas semanas atrás estaban sellados por una posibilidad en la cual había depositado muchas expectativas.

La situación se rompió y había que asumir esa realidad. La propuesta de sacar adelante la crisis se la presentaba todos los días, pero se dificultaba al asumir una verdad que no era suya. Sí, la incoherencia estaba ahí latente, estaba sustentando una definición que otra persona le declaró.

En medio de la decepción, se dio cuenta que el ego le estaba atormentando por creerse las agresiones verbales de otros(as), es decir, se creyó los juicios. Alguien le dijo que era detestable, entonces, se identificó y se juzgó como lo más detestable.

Alguien le dijo que era fea(o) y en medio de la decepción se llegó a sentir horrible, y así, cada frase de maltrato emocional lo(a) llevó a identificarse y asumirlo como parte de su realidad.

Para reflexionar.

Uno de los momento más fuertes al pasar por una decepción es reconocer en ésta que nada es definitivo ni permanente. La vida es cíclica, y la duración de tus proyectos (ya sean afectivos, laborales, económicos, etc) pueden cumplir su misión el día menos esperado. ¿Qué viene a enseñar una decepción? Nos invita a desarrollar nuestra fortaleza. A mostrarnos nuestra resiliencia, es decir, la capacidad de reponerse ante los eventos cruciales de la vida. El valor de rendirte ante el dolor, de SENTIR y conectar con la parte emocional sin evadirse ni autoengañarse. La decepción trae como aprendizaje el manejo de las expectativas. Me refiero al conflicto que puede surgir si se proyecta y se aferra a un resultado determinando y en éste basas tu bienestar. Además, te invita a trabajar interiormente con la paciencia y la humildad, a identificar tus debilidades para convertirlas en fortalezas. La decepción puede llevarte a lo más hondo del dolor, pero también es una OPORTUNIDAD para que resurjas como ave fénix.

D/A

Crecimiento Interior

A VECES NO PUEDES CAMBIAR LAS CIRCUNSTANCIAS EXTERNAS…

16 noviembre, 2016

A veces no nos es posible cambian las circunstancias externas o por lo menos no con la rapidez que quisiéramos.

No se puede obtener ese nuevo trabajo inmediatamente o nos topamos con regularidad a esa persona que nos hace sentir mal, ¿Qué opción tenemos?.

Cambia tu percepción, postura u opinión de la situación y esto será lo que te ayudará a cambiar tu reacción.

El filósofo griego Epicteto lo dijo de manera maravillosa hace más de 2.000 años:
“La gente se perturba, no por las cosas que les sucede, sino por los principios y opiniones que se forman de estas.

Cuando se nos obstaculiza, perturba o aflige, no lo atribuyamos a los demás, sino a nosotros mismos, es decir, a nuestros propios principios y opiniones”.

La ciencia del comportamiento moderno apoya esta moción. El psicólogo Albert Ellis, famoso por el desarrollo de la terapia racional emotiva conductual, explicó que “el cómo” se reacciona a los acontecimientos está determinado en gran medida por tu “visión” de estos acontecimientos, no por los acontecimientos en si.

¿No tienes ni idea de cómo cambiar tu percepción y mejorar tu actitud ante las dificultades?

Aquí hay cinco maneras fáciles de comenzar:

1. Admitir cuando no estas feliz.
No se puede cambiar nada si no eres consciente de que algo necesita ser cambiado. Detén el ciclo en donde deseas que las cosas sean diferentes y toma el control de tus pensamientos y reacciones a los acontecimientos y las personas.

2. Toma conciencia de que el optimismo es una elección.
No naces con una actitud positiva o negativa. Es algo que surge a través de tu perspectiva de experiencias. Muy pocas situaciones son completamente malas en si. Siempre trata de sacar de tres a cinco perspectivas positivas de cualquier situación desafiante y escríbelas para que puedas recordarlas.

3. Utiliza palabras positivas.
Utiliza frases como: “Hay esperanza” o “Vamos a encontrar una solución”. Las palabras que se usan cuando se habla y piensa, tienen un impacto muy importante en tu actitud y perspectiva emocional.

4. Rodéate de gente con buenas vibras.
Trata de rodearte de amigos que emanan energía positiva. Presta atención a las palabras que usan cuando hablan contigo. Te sorprenderás de lo fácil que es determinar si son una influencia positiva o negativa.

5. Repite una afirmación diaria.
Encuentra una frase que sea significativa para ti y dila en voz alta todas las mañanas. “Algo maravilloso va a suceder hoy”. Esto envía tu energía en una dirección anticipante y positiva. Sé que suena místico, pero en realidad es un método muy simple y eficaz para la reconversión de tu mente subconsciente y planteada tanto por investigaciones antiguas como científicas.

Así que la próxima vez que te enfrentes a una situación difícil, recuerda moldear tu percepción y mejorar tu disposición con estos consejos.
Puedes no ser capaz de cambiar lo externo, pero sin duda puedes elegir tu respuesta mental y física a ello.

D/A

Refexiones de vida

LA PACIENCIA , EL ARTE DE SABER ESPERAR…

15 noviembre, 2016
La paciencia, el arte de saber esperar.
La paciencia no es precisamente uno de los cultivos que más cuide esta sociedad.
Sin embargo, ser impacientes nos trae sufrimiento e insatisfacciones, ya que no nos permite disfrutar porque estamos siempre pensando en el futuro y, cuando éste llega, rara vez es suficiente, porque seguimos pensando en el siguiente futuro.
La paciencia es una actitud necesaria para vivir en el aquí y ahora, disfrutando del momento presente, viviéndolo, sintiéndolo y siendo conscientes del mismo. Para ello, es necesario potenciar las actitudes que nos centran en cada momento que vivimos.
La vida a ritmo frenético.
“El tiempo es oro”, es un lema que nos indica que no hay tiempo que perder. Parece que hemos sido programados para hacer y hacer, sin permitirnos parar, porque perdemos tiempo, y quizás dinero. Esto nos hace vivir a ritmo frenético, sobrepasando los límites de la salud. Esta dinámica se está convirtiendo en algo que nos está destruyendo, ya que, no podemos acelerar el ritmo de la vida y sus tiempos. Aunque queramos ir más deprisa, todo tiene su ritmo y, por ello, viviremos frustrados y sufriendo por lo que aún no hemos conseguido, en vez de disfrutar de lo que sí está a nuestro alcance.
No sabemos esperar, nos han enseñado a correr, a vivir con estrés y con los plazos de fechas límites en nuestros talones. Por eso, no tenemos tiempo para esperar a meditar una decisión, ni un resultado, queremos que todo sea rápido, aunque eso signifique perder una gran oportunidad para nuestra vida o equivocarnos. Hemos convertido nuestra sociedad en el mundo del “Ya”. No podemos esperar a mañana, ni a llegar a casa, ni a ver a una persona…Todo nos va indicando que tenemos que resolverlo ahora y acabamos haciendo cosas “Ya”, de forma poco premeditada, como una manera de liberarnos de la ansiedad.
Hablamos o enviamos mensajes cuando caminamos, conducimos o incluso cuando estamos tomando un café con alguien, porque no nos han enseñado a esperar y la tecnología nos facilita que sea “Ya”. En todo momento estamos comunicados, localizados, sin tiempos en los que simplemente no estamos para el mundo y sí para nosotros. Creemos que podemos adelantarnos al mañana, y lo que ocurre es que perdemos el presente. La sociedad cultiva la impaciencia, el ritmo frenético, el estrés y nos dejamos llevar, sin plantearnos las consecuencias de esto, hasta que llega. Piensa que En algún momento, nos inundará el sentimiento de no haber vivido para nosotros, porque quizás lo hemos hecho para “otros”, para el “sistema” o la “empresa”.
Además, viviremos las consecuencias físicas y mentales, de no saber esperar. Aparecerán la enfermedad y los conflictos personales e interpersonales, ya que no todo es como queremos y los demás, no podrán facilitarnos siempre las cosas “Ya”. Vivir desde la sala de espera Sin embargo, podemos vivir desde la paciencia, sabiendo esperar a que las cosas ocurran de forma natural, sin forzarlas, sin presiones, y en muchas ocasiones, sin buscarlas. Cada día va a amanecer, para ello no tenemos nada que hacer, salvo disfrutar de ese momento y, mientras esperamos que ocurra, disfrutaremos del resto de cosas que ya encargamos y de las que nos hemos olvidado rápido en post del siguiente deseo.
Para cultivar la paciencia, es necesario, bajar el ritmo, centrarnos en el presente y vivirlo conscientemente. Manteniendo la seguridad y tranquilidad, de que habrá un futuro, siempre que lo acompañemos de buenas prácticas saludables y buenas actitudes. La paciencia nos permite vivir la vida desde la actividad paciente. Nos ponemos en marcha, seguimos avanzando, y acompañamos la vida, ajustándonos al momento, y al ritmo de la misma. Se trata de no pretender que sea de otra manera, sino de saber esperar y mantener la calma, para que las cosas ocurran cuando tengan que ocurrir. “La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.” -Proverbio persa- Ser paciente, dejar fluir Dejar que las cosas fluyan, no significa, “sentarse a ver pasar la vida”. Fluir con la vida significa que hacemos elecciones y con ellas renuncias, nos marcamos un rumbo como el que marca en el mapa una dirección para caminar. Y vamos caminando al ritmo saludable que necesitamos, es decir, desde la calma, sin pretender llegar en tan solo un día. Se trata de no quedamos parados, sino caminar a un paso pausado.
D/A
Armonìa

LAS HOJAS NO SE CAEN, SE SUELTAN…

14 noviembre, 2016

DEJAR LO QUE NOS LIMITA…

Las hojas no caen, se sueltan….

Siempre me ha parecido espectacular la caída de una hoja. Ahora, sin embargo, me doy cuenta que ninguna hoja “se cae” sino que llegado el escenario del otoño inicia la danza maravillosa del soltarse.

Cada hoja que se suelta es una invitación a nuestra predisposición al desprendimiento.

Las hojas no caen, se desprenden en un gesto supremo de generosidad y profundo de sabiduría: la hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vacío del aire sabe del latido profundo de una vida que está siempre en movimiento y en actitud de renovación.

La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella es la matriz generosa que albergará el brote de una nueva hoja.

La coreografía de las hojas soltándose y abandonándose a la sinfonía del viento traza un indecible canto de libertad y supone una interpelación constante y contundente para todos y cada uno de los árboles humanos que somos nosotros.

Cada hoja al aire que me está susurrando al oído del alma ¡suéltate!, ¡entrégate!, ¡abandónate! y ¡confía!.

Cada hoja que se desata queda unida invisible y sutilmente a la brisa de su propia entrega y libertad.

Con este gesto la hoja realiza su más impresionante movimiento de creatividad ya que con él está gestando el irrumpir de una próxima primavera.

Reconozco y confieso públicamente, ante este público de hojas moviéndose al compás del aire de la mañana, que soy un árbol al que le cuesta soltar muchas de sus hojas. Tengo miedo ante la incertidumbre del nuevo brote. Me siento tan cómodo y seguro con estas hojas predecibles, con estos hábitos perennes, con estas conductas fijadas, con estos pensamientos arraigados, con este entorno ya conocido…

Quiero, en este tiempo, sumarme a esa sabiduría, generosidad y belleza de las hojas que “se dejan caer”.
Quiero lanzarme a este abismo otoñal que me sumerge en un auténtico espacio de fe, confianza, esplendidez y donación.
Sé que cuando soy yo quien se suelta, desde su propia consciencia y libertad, el desprenderse de la rama es mucho menos doloroso y más hermoso. Sólo las hojas que se resisten, que niegan lo obvio, tendrán que ser arrancadas por un viento mucho más agresivo e impetuoso y caerán al suelo por el peso de su propio dolor. Dejar lo que nos impide crecer es un acto de valentía. Las hojas no caen, se sueltan…»

José María Toro

Aprendizajes

CUANDO JUZGAMOS

13 noviembre, 2016

Cuando juzgamos, olvidamos ponernos en el lugar del otro, ser el otro, y cerramos nuestro corazón.

Con el corazón cerrado, quedamos solos, aunque estemos rodeados de gente.

En cambio, cuando dejamos de juzgar abrimos nuestro corazón.

Y, con él, abrimos nuestros ojos.

Podemos ver al otro, saber quién es, averiguar qué le pasa, cómo se siente.

Así, nuestros vínculos (de pareja, de amistad, familiares, como padres, como hijos, con colegas)
se hacen más verdaderos, más profundos, con bases más sólidas.

Desarrollamos la empatía y, con ella, empezamos a desplegar uno de los atributos humanos
más elevados y esenciales para una vida plena, con sentido: la aceptación.

Aceptación es más que tolerancia.

En la tolerancia queda aún un matiz de juicio
(Soy mejor que tú, por eso te tolero a pesar de tus defectos).
Dejar de juzgar es empezar a conocer al otro.
Conocer es aceptar.
Y quien aprende a aceptar, nunca está solo.
Sergio Sinay.

Aprendizajes de vida

LA VIDA ES MUY CORTA …VALÓRATE

12 noviembre, 2016

La vida es demasiado corta como para correr detrás de alguien que ni siquiera camina por ti.

No es necesario ir detrás cuando ya saben dónde estás, cuando conocen tu hogar y saben de tus misterios.

Lo cierto es que hay personas a las que no les importamos pero que, sin embargo, a nosotros sí que nos importan. En estos casos puede resultarnos difícil comprender la situación, pues el interés por los demás no habla el lenguaje del egoísmo.

Recuerda que tu número de teléfono está compuesto de los mismos dígitos y que, en realidad, no existe la falta de tiempo, sino la falta de interés.

Piensa en que cuando alguien quiere o necesita de algo o de alguien es capaz de remover cielo y tierra para compartir aunque sea unos segundos.

El cariño no se suplica

Arrastrarnos y suplicar migajas de un cariño que no nos quieren dar no es saludable ni a corto ni a largo plazo.

Sin embargo, puede que ciertas muestras nos lleguen a enternecer y que nos sirvan para buscar motivos para seguir anclados en el deseo de que esa persona permanezca en nuestra vida.

Si nos paramos a pensar, lo único que hacemos con esa actitud es prolongar de manera innecesaria el sufrimiento emocional. Someternos a la voluntad de los otros hace que nos convirtamos en marionetas de sus necesidades y de sus antojos.

En este sentido, como es obvio, hay cosas que pasan porque tienen que pasar, pero hay otras que pasan cuando hacemos que pasen. No podemos sentirnos libres ni ser felices si vivimos aferrados y atados a unas esperanzas que manejan los demás.

Deja que el viento se lleve lo innecesario de tu vida

Resulta complicado soltar o dejar marchar aquello que consideramos muy nuestro, ya sean sentimientos o personas.

Es decir, que a ciertas piedras que cargamos sobre nuestra espalda nos une un sentimiento de identidad y pertenencia que se fusiona con nuestro miedo a perder algo que creemos tan intenso e importante.
Sin embargo, a pesar de que todo ese caos emocional nos ate a ciertas personas, también acabamos cansándonos de que no nos valoren.

Es probable que cuando nos percatamos de esto nos sintamos algo egoístas, lo cual es terrible para nuestra salud emocional.

Sentir que si no aguantamos un poco más una situación o a ciertas personas estamos fracasando es algo asombrosamente común.

El fundamento de este sentimiento es el miedo que nos da enfrentarnos con el vacío que la pérdida genera.
Dicho de otra manera, sentimos que si dejamos de sacrificarnos perdemos la oportunidad de construir parte de la historia emocional de nuestra vida.

Sin embargo, lo que realmente estamos haciendo es comportarnos de la manera más cruel posible con nosotros mismos, con nuestras expectativas y con nuestros deseos.
El camino de ida hacia la libertad emocional está construido a partir de las piedras que vamos soltando; es decir, de sentimientos y personas tóxicas de las que nos vamos deshaciendo.
Esta es la única manera de dejar hueco a nuestras fortalezas, de asumir nuestroserrores y de conseguir manifestar nuestras intenciones y nuestro compromiso. De esta forma evitamos que lo negativo le reste espacio a lo positivo, consiguiendo incrementar nuestro entusiasmo por la vida y nuestro bienestar.
No es más fuerte quien más soporta, sino quien es más capaz de “soltar”

D/A

Fluir

Dejar que las cosas fluyan libremente

12 noviembre, 2016

Cuando un armario está lleno hasta desbordar
y las puertas están completamente abiertas,
lo que está en su interior se cae afuera y nada puede detenerlo.

Cuando las compuertas se abren,
las aguas salen a torrentes con tremenda fuerza y poder,
arrasando con todo lo que tienen por delante.

Eso es lo que pasa con la energía espiritual que está en tu interior.

Una vez que la has reconocido y liberado,
nada puede detener su fluir.

Se desborda, barriendo toda negatividad y discordia,
llevando con ella paz, amor, armonía y comprensión.

El amor es el que vencerá al mundo;
el amor es el que unirá a toda la humanidad.

Por consiguiente, cuanto antes liberes el tremendo poder de tu interior
y le permitas fluir libremente,
antes contemplarás la paz y la armonía del mundo
y la unidad de toda la humanidad. Cuando hay amor en tu corazón,
extraes lo mejor de cada uno,
porque…el amor sólo ve lo bueno
y eso es lo que atrae.

No temas, ábrete, no retengas nada,
déjalo fluir libremente…

Anímate a ser mejor

PARA QUE TE CASTIGAS SI NO SIRVE DE NADA

10 noviembre, 2016

Para qué te castigas, si no sirve de nada?

El auto-castigo no sirve de nada. Ese enfado irracional con una misma, esa manera de tratarse con desprecio cada vez que se siente vergüenza o falta de control o cada vez que se fracasa o se experimenta el rechazo de los demás, es inútil, y no es sano.

El auto-castigo implica también auto-lesiones, insultos a una misma, aislamiento y sentirse indigna de los demás. Pero con eso tampoco arreglamos nada.

Puede que lo sepas, pero aún así no sabes qué hacer para dejar castigarte a ti misma, cómo salir de ese círculo de auto-ataque destructivo para encaminarte hacia un patrón constructivo de conducta.

¿Por qué es tan difícil dejar de castigarse?

El auto-castigo es tan persistente porque es una defensa contra el dolor de la vida. Y la vida está llena de dolor.

Todas tenemos necesidades fuertes de conectar con otros, de ser aceptadas, de alcanzar el éxito y la aprobación. Pero nos enfrentamos a la realidad de que, a veces, los demás nos rechazan, se decepcionan con nosotras y ponen sus necesidades por delante de las nuestras. Las personas que amamos sufren y mueren, y nuestros sueños no siempre se hacen realidad.

Cuando sentimos este dolor sacamos energía porque estamos dispuestas a hacer algo al respecto. Esta energía puede ser experimentada internamente en forma de ira o rabia. Esto nos motiva para buscar la paz interior y superar el dolor, nos impulsa a salir y volver a intentar conseguir lo que queremos o necesitamos.

Sin embargo, cuando somos una y otra vez derribadas, ignoradas, despreciadas o atacadas por tratar de satisfacer nuestras necesidades, puede aparecer la necesidad del auto-castigo. Lo mismo puede ocurrir si descuidamos la búsqueda de esa paz para superar el dolor.

Esto provoca que la persona pueda sentirse insegura o inútil, y coge esa rabia y esa ira y la vuelve contra sí misma. En ese momento, se empieza a pensar en una misma como la causa del problema. La culpa hace que se rechace a sí misma y que sienta la necesidad de castigarse.

¿Por qué el auto-castigo no sirve de nada?

Esos auto-ataques no son vistos como una amenaza, sino como una forma de esperanza que espera que mediante el dolor se mitigue el problema. Pero esos castigos no solucionan nada, y te dejan abatida y aislada.

error: Tu esencia Divina 2015