Crecimiento Interior

NO TE MUERAS CON TUS MUERTOS…

23 septiembre, 2015

NO TE MUERAS CON TUS MUERTOS…

¿Sabes que, cuando lloras a tus muertos, lloras por ti y no por ellos?

Lloras porque los perdiste, porque no los tienes a tu lado, porque si todo concluye con la muerte, tus muertos ya no están, ni siquiera para sufrir por haber muerto; si la vida continúa más allá de la muerte, ¿Por qué apenarte por tus muertos?

Cuando hayas terminado de aceptar que tu muertos se murieron, dejarás de llorarlos y los recuperarás en el recuerdo para que te sigan acompañando con la alegría de todo lo vivido…

No te mueras con tus muertos, recuerda que donde ardió el fuego del amor y la vida, debajo de las cenizas muertas, quedan las brasas esperando el soplo para hacerse las llamas.

Si dices, que sin tus muertos no podrás seguir viviendo, no digas que porque los amabas tanto, sino por cuanto los necesitabas, (y no es lo mismo amar que necesitar).

Si lo aceptas así tal vez descubras para tu crecimiento que tu vida consiste en ser tu vida… ¡Y no la de los otros!

No frenes tus lágrimas cuando llegan, ni fuerces el llanto cuando se aleja no dejes de llorar, porque alguien lo reprueba, ni te obligues a llorar porque sino: “¿Qué dirán los otros?”

Respeta tu dolor, y tu manera de expresarlo.

No te mueras con tus muertos; ¡déjalos partir, como parten las golondrinas en otoño, para anidar en otros climas y volver más numerosas y crecidas, en otra primavera!

Las lágrimas que ocultas el dolor que escondes y la protesta que callas, no desaparecen:
Quedan al acecho del momento en el que puedan estallar. Y es mejor que lo vivas todo en su tiempo y en su hora.

Es común que las personas guarden buena cantidad de culpas para reprocharse ante sus muertos. ¡No lo hagas contigo!
Tus muertos no ganan nada, con tus insomnios de remordimientos.

Ámalos ahora; recuérdalos con amor, y, quizás, si ganen algo….
Como otro nacimiento….

Tú y yo solo vemos una cara de la muerte, la del otro lado se nos escapa.

Si desde el seno de tu madre hubieras visto nacer un hermano, creo que lo hubieras llorado como muerto, hasta nacer tu y reencontrarlo.

¿Qué sentirías si miraras la muerte como otro nacimiento?….

A la hora de cosechar…
Tus muertos no están en el cementerio.

Nunca estuvieron ahí, salvo cuando estaban vivos

¿Me preguntas dónde están…?

No puedo responder por ti.

Yo sé donde están “para mi” los míos; pregúntate tu a ti mismo donde crees que están “para ti” los tuyos.

El cementerio es como un surco donde se arrojan las semillas.

Ningún sembrador vuelve a remover la tierra para buscar las semillas ya sembradas; regresa al campo a la hora de cosechar espigas.

Autor: Rene J. Trossero
Fluir

Dejar Fluir

22 septiembre, 2015

DEJAR IR.

 
A menudo, nos empeñamos en aferrarnos a algo en nuestras vidas que ya forma parte del pasado, pero que aún no nos hemos atrevido a soltar. Haciéndonos daño por ello. 

Dejar ir, forma parte del ciclo de la vida. El dinero va y viene, la salud va y viene, las personas van y vienen…Nada es permanente.
 

Es difícil separarse de algo a lo que se ha amado de verdad o algo que ha sido importante en nuestra vida. Como puede ser perder un amigo, tener una ruptura sentimental, abandonar nuestra ciudad. 

Todo esto sucede cada día y es algo que es mejor aceptar. No es fácil. Dejar ir nos cuesta, porque creemos que vamos a perder el equilibrio, pensar en dejar ir nos hace sentirnos perdidos y pensamos que no vamos a encontrar nada mejor. 

Y lo cierto es que es todo lo contrario. Hay que cerrar la puerta al pasado, para poder avanzar. Hay personas que entran en nuestras vidas y se quedan para siempre, y hay otras que sólo vienen a enseñarnos algo y una vez aprendido el mensaje, si nos paramos a pensar, nos pesan, no sabemos donde colocar esa relación. 

Es hora de dejarlas ir. Seamos honestos, dejar ir es como dejar de fumar, o tener un hijo, que nunca encontramos el momento adecuado. Pero tenemos que tomar decisiones para ser felices. 

Cuando decidimos dejar ir, la forma menos dolorosa de hacerlo es aceptando, perdonando y agradeciendo. Aceptando que todo tiene un principio y un fin. 

Perdonando, porque la culpa nos paraliza impidiéndonos avanzar. Agradeciendo todo lo aprendido, el tiempo que duró y recordar con el corazón. 

A partir del momento en el que empezamos a dejar ir, y comenzamos a trazar un nuevo plan para nuestra vida, comienzan a aparecer nuevas personas, nuevas situaciones y nuevas cosas, que no solo son nuevas sino mejores, ya que después de lo aprendido, sabremos valorar todo lo que nos llegue con ojos más abiertos, con experiencia aprendida sobre la bendición y el dolor y sobre todo aprovechando cada situación al máximo, ya que ante todo, sabemos que nada es para siempre. 

“En las orillas del dolor y el placer fluye el río de la vida. Sólo cuando la mente se niega a fluir con la vida y se estanca en las orillas se convierte en problema. 

Fluir quiere decir aceptación, dejar llegar lo que viene, dejar ir lo que se va.”
 

-Sri Nisargadatta Majarj-.

La vida

Cuando aprendas a considerar tu vida…

20 septiembre, 2015


Cuando aprendas a considerar tu vida…

Cuando aprendas a considerar tu vida y cuanto hay en ella como el milagro que es, comprenderás enseguida que quejarse es desperdiciar el milagro que eres.

Cada instante que pasas disgustado, desesperado, angustiado, furioso o dolido a causa del comportamiento de otra persona, es un instante en el que renuncias al control sobre tu vida.

Obsérvate a ti mismo y a los demás en este mundo disparatado, y después decide que es mejor, pasear por ahí la rabia o desarrollar un sentido del humor que te proporcionará a ti y al prójimo el más preciado de todos los dones: la risa.

En la vida todo es paradoja. Cuanto más desees la aprobación, más contundente será la negativa de los demás a aprobarte; cuanto menos te importe el que te aprueben o no, más aprobación conseguirás.

Cuando alcanzas suficiente paz interior y te sientes realmente positivo, es prácticamente imposible que otra persona te controle y te manipule.

Si eres feliz, si vives cada momento aprovechando al máximo sus posibilidades, entonces eres una persona inteligente.

Si crees totalmente en ti mismo, no habrá nada que esté fuera de tus posibilidades. En verdad no puedes crecer y desarrollarte si sabes las respuestas antes que las preguntas.

No necesitas admitir a nadie en tu vida a menos que llegue cargado de afecto y armonía.

El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal como siempre ha hecho. No dejes que los planes que tienes para ti sean más importantes que tú mismo. ¡Vive! ¡Ama! ¡Sé Feliz!

Dr. Wayner Dyer

El Amor

No intentes sacar …

20 septiembre, 2015
No intentes sacar de tu cabeza, lo que no sale del corazón…

Dicen que querer olvidar, es recordar para siempre. Pretender deshacerse de nuestros sentimientos es una aventura que puede acabar en tragedia. Un suicidio emocional, una verdadera locura…

Lo cierto es que no es lo mismo intentar olvidar un pensamiento que un sentimiento o una emoción. Lo primero podemos conseguirlo, basta con habituarse a pensar en otras cosas, a imaginar o a decirnos “PARA o STOP” cuando algo acude a nuestra mente.

Sin embargo, intentar suprimir nuestras emociones y lo que estas conllevan es negarnos la realidad y no asumir los aprendizajes que se nos plantean. O sea, que intentar inhibir o deshacernos de lo que sentimos a toda costa fomenta todo aquello que pretendemos evitar.

Querer olvidar es engañarse a uno mismo, muchas veces querer olvidar es alimentar inconscientemente la fijación por esa persona, intentar no renunciar a lo que nos hizo o nos hace sentir su presencia o su recuerdo.

No obstante, puede que lo que intentemos olvidar no es a una persona, sino una sensación. Cada emoción y cada recuerdo nos hace prestar atención a nuestro yo más profundo, aquel al que renunciamos y evitamos atender en el día a día.

Por eso resulta tan complicado entenderlo, pues muchas veces nuestra conciencia y nuestras palabras son incapaces de comprender lo que desborda al alma.

Estas situaciones requieren de un trabajo interior muy intenso que seguramente nos incomode. Tenemos que ser conscientes de que es probable que tengamos sentimientos encontrados, que nos podamos enfadar con nosotros mismos y con el mundo, que sintamos ira, celos y todo tipo de emociones que nuestra moral castiga.

Esto es natural, así que tenemos que procurar asumirlo con total normalidad. No podemos ocupar nuestra mente en evitar nuestras emociones, pues es algo imposible y realmente peligroso.

Lo que tenemos que hacer es aprender a manejarlas, a controlar nuestros comportamientos y a favorecer nuestro bienestar.

Trabajar en esta dirección significa no intentar sentirnos bien a toda costa, sino tratar de tolerar lo que nuestro corazón siente.

Recordar aquello que nos dejo huella. La solución está en comprender para recordar sin dolor, no es intentar evitar el dolor. El corazón solo se sana, cuando conseguimos guardar en la memoria, los buenos momentos. Lo que duele no es recordar esos instantes, sino la pérdida de alguien que quisimos.

Llevando a cabo el esfuerzo psicológico de entender que las personas van y vienen, nos daremos cuenta de que lo importante es lo que ha entrado dentro de nosotros, pues será lo que siempre permanezca.

Cuando somos capaces de dar ese paso, alcanzamos a sentir todo aquello que ya hemos hecho nuestro, aquello que marca la diferencia, que nos devuelve a la vida y que conforma el antes y el después.

D/A

Crecimiento Interior

Ama este instante porque ya no volverà

17 septiembre, 2015

AMA ESTE INSTANTE PORQE YA NO VOLVERÁ!! 

No nos paramos a darnos cuenta de lo que estamos viviendo a cada momento. Vivimos día tras día viendo solo pasar el día. 

No somos conscientes de cada instante. De este mismo momento. Este único instante… Que ya no volverá!! 

Hay muchas personas que no se dan tiempo… a sentir a observar y contemplar los detalles que te ofrece la vida. Palabras como tengo mucho trabajo los niños la casa… En fin… 

Muchas personas viven desconectadas. Con vivir una rutina diaria les basta. No profundizan por temor por culpa por rencor. 

En definitiva por sentir que hay algo en ellas que no está bien… Tenemos un miedo profundo de reconocer lo que realmente somos. 

Se nos etiquetó de que debíamos ser así o de otra manera. Teniendo una lucha interna de si pensamos a través del razonamiento o bien si nos dejamos sentir por los sentimientos del corazón. 

No queremos sufrir y nos vamos a la mente intentamos tener la razón de esto o lo otro… y en el fondo sabemos que no somos felices. Pero seguimos creyendo tener la razón. Es correcto por esto o lo otro. Socialmente es así… acabando por pasarnos factura. 

Lo que nos cuesta entender es aceptar a cada uno como es a uno mismo por quien es y lo que eres hoy es el conocimiento de lo que entiendes en este preciso instante… Esto nos traería más paz a nuestro corazón. Si hiciste algo que no te sentiste orgullos@. .. Perdónate y deja de crearte más culpas. 

Se vive según vamos aprendiendo. Si algo no te gustó de alguien perdónalo. Es lo que fue en ese mismo momento y hoy podemos avanzar desde la comprensión. Nos cuesta… Sí. Pero seguir así… 

Te hace bien?? Crees que tu juicio es paz?? Quieres ser feliz?? O quieres seguir así?? No hay vuelta de hoja!!! 

Tu decides… Amar desde la comprensión. O juzgar desde la incomprensión . Cada momento es un bello instante desde donde poder contemplar en paz y seren@. 

Poder disfrutar de todo lo que nos rodea de todo lo que somos y de todo lo que sentimos. Libre de ataduras porque las liberamos. 

Dejamos fluir… Y aprendemos a vivir. AMA ESTE MISMO INSTANTE PORQUE YA NO VOLVERÁ. SABRÁS APRECIAR LO QUE SIGNIFICA SI AMAS LO QUE SIENTES.

D/A

Buenos dìas

Hoy

16 septiembre, 2015

HOY

Quiero vivir este día con entusiasmo, con decisión y con una firme confianza.

Hoy mi entusiasmo tendrá dos alas: la persistencia y la alegría.

Sé que la vida está llena de milagros para los que creen, aman y esperan.

Por eso, en lugar de concentrarme en lo negativo, hoy voy a valorar todo lo bueno y a fortalecer mi fe y mi esperanza.

Saludo este nuevo día con ánimo y con una nueva actitud.

Me lleno de optimismo para vivirlo con intensidad.

Recibo este hoy con una actitud de fe y con mucha confianza en mí mismo y con un espíritu resuelto.

Quiero que la Energía Divina se sienta en mis pensamientos, en mis palabras y en mis acciones.

Quiero asumir con entusiasmo mi labor y ver en cada dificultad un desafío, no una barrera.

Quiero tomar todo lo bueno que me ofrece la vida, sin malgastar fuerzas
en la queja o el derrotismo.

La fe y el amor van a ser mis aliados, y van a permitir que disfrute al máximo cada hora y cada minuto.

¡Hoy quiero ser feliz!

Gonzalo Gallo González

Oraciones

Amado Señor

15 septiembre, 2015
Amado Señor. 

Tú conoces el corazón de tus hijos, y no te quedas indiferente ante el pobre que te suplica.

Tú sabes lo que nos aflige, el bienestar de nuestros niños, tu comprendes la preocupación de los papás ante la enfermedad de alguno de sus hijos.

Vengo hoy, a pedirte que desciendas y sanes a nuestro niño/a (nombre con fe al niño/a enfermo por quien se está orando de manera especial y el mal que lo aqueja).

Aún desde la preocupación que nos causa su enfermedad, desde el dolor y el desconcierto, si esta enfermedad está dentro de lo que tu permites, aceptamos este momento como ocasión de purificación, de abandono en tus manos, de ofrecimiento generoso de nuestras vidas.

Aceptamos este momento como una ocasión para unirnos desde el sufrimiento a los dolores de Cristo por la salvación del mundo (Colosenses 1, 24).

 (Tómese unos minutos y, en calma, que su corazón se una a lo que acaba de decir con sus labios: “con este sufrimiento, me uno, Señor, a tu pasión…”).

Ahora, Señor, a ti que quieres que tengamos vida en abundancia, te pido que por el poder del misterio de tu infancia y tu vida oculta en el hogar de Nazaret, sanes al niño/a a quien tú conoces y amas.

Cuida de su cuerpo y de su alma. Pasa tu mano sanadora sobre él para que sienta tu alivio, tus cuidados y se restablezca prontamente, según tu voluntad.

Tú, que recibiste los amorosos cuidados de María y José, consuela y reanima a sus padres, no dejes que caigan en la desesperación, en la duda, en la depresión, sino que desde su dolor y preocupación recurran a ti como fuente de verdadera, plena, y duradera sanación del cuerpo y del alma.

Te presentamos el lugar donde se encuentra el niño, reviste ese sitio con tu fuerza y gracia. Aleja de allí todo lo que, material o espiritualmente, puedan ser un obstáculo para la pronta recuperación.

Señor, tu dijiste que creyéramos que ya hemos obtenido lo que te pedimos con fe en oración, ahora levanto mi voz y mis brazos para darte gracias por la salud que recibirá este niño por el poder de tu amor que escucha esta oración confiada. Reconocemos que ya estás actuando y sanando.

Nosotros también reconoceremos que es en este mismo momento que estas restableciendo salud y bienestar. Te alabo en fe.

Te reconozco Señor y Salvador de nuestras vidas, sin ti estamos perdidos. Te amamos Señor y reconocemos tu grandeza. A ti la gloria por los siglos. Amén.

La vida

Vale la pena

13 septiembre, 2015

¿QUÉ SIGNIFICA «VALE LA PENA»? 

«Pocas veces nos detuvimos a pensarlo verdad? y en cierta forma es importante aclararlo porque es una frase dicha muy frecuente y sin pensarla pero SIGNIFICA TANTO! 

¿Sabes qué significa que VALE LA PENA intentar algo vivir algo? significa ASUMIR QUE LA VIDA INCLUYE DE MODO NATURAL EL PENAR, el sufrir el soportar el padecer es esencia humana! forma parte de nuestra dinámica con el mundo en nuestras relaciones en nuestras acciones tarde o temprano llega el golpe bajo que, nos deja sin aliento anímico algo del entorno que nos duele que nos decepciona que nos coloca en desventaja o hasta en peligro, llega el sentirnos expuestos dañados llegan las heridas que cuesta tanto cerrar y los momentos en los que solos no podemos sobrevivir, llega la impotencia y el miedo llega el desencanto y la desilusión el penar incluye de un modo obligatorio el dolor. 

Y la frase de hoy nos invita a que seamos realistas a que no luchemos más por una vida perfecta solo intentemos perfeccionarla (que es algo muy diferente). 

 La frase nos dice entre líneas: aceptemos que siempre existirían desvíos de la felicidad hacia mundos oscuros y de lágrimas, pero aún así vale la pena vivirla, vale transitar el dolor incluso valen los golpes bajos porque de todos esos momentos saldremos más fuertes (si nos lo proponemos), saldremos más claros entenderemos más la vida aprenderemos más lecciones nos conoceremos más a nosotros mismos y nuestros reales potenciales, encararemos con más herramientas defensivas el futuro aprenderemos incluso a gozar más de cada sonrisa por haber tenido que tragar amargas lágrimas. El penar es una de las enseñanzas más duras de transitar pero es enseñanza al fin! 

Y ser feliz no se trata de una vida perfecta, sin penar, sin sufrir, sin dolores, sin enfermedades…Ser feliz es convencernos que aún en una vida que incluya todo ese lado oscuro se avanza, se crece, se aprende y en algún momento por fin llegarán los instantes de regocijo y placer, de libertad y sonrisas de metas alcanzadas, de dulces compañías, de compensaciones por los esfuerzos de sorpresas merecidas de disfrutados goces compartidos de libertad… 

Y es justo en esos momentos cuando decimos convencidos que a pesar de los pesares y de las dificultades sin duda 

VALE LA PENA VIVIR LA VIDA

Madre

Mi Madre

9 septiembre, 2015

MI MADRE (del baúl de los recuerdos). 

Estaban dos amigos tomando un café y mientras conversaban uno de ellos comentó: 

-Mi madre me llama constantemente a la oficina, por cualquier cosa y siempre acaba pidiéndome que vaya a conversar con ella. 

Es terrible, siempre las mismas quejas, que se siente sola, que le duele esto, lo otro… La verdad es que voy muy poco a visitarla y creo que es porque me molesta su forma de ser. 

Ya sabes como son los viejos; cuentan las mismas cosas una y otra vez y yo estoy muy ocupado. Tu ya sabes que siempre me falta tiempo, los compromisos de trabajo, mi esposa, mis hijos, mis amigos. No tengo tiempo para dedicárselo como ella quiere. 

El amigo que lo escuchaba con mucha seriedad, le respondió: -Yo en cambio, converso mucho con mi mamá; cada vez que estoy triste, voy para pasar un rato con ella; cuando me siento solo o cuando tengo un problema y necesito fortaleza, voy a visitarla y ella me reconforta, me anima y siempre termino sintiéndome mucho mejor. 

-Supongo que tu eres mejor persona que yo, dijo sincerándose el primero. 

– No creas, soy igual que tu, o al menos lo era. Porque la verdad es que visito a mi mamá en el cementerio. Murió hace tiempo, mientras estuvo conmigo yo tampoco iba a conversar con ella, pensaba y sentía lo mismo que tú. 

Y no sabes cuanta falta me hace ahora su presencia, cuánto daría ahora por sentir las caricias que con tanto amor me prodigaba y que yo estúpidamente rechazaba porque pensaba que ya no era un niño. 

Cuánta tristeza me da no haber escuchado sus consejos. ¡Yo sé lo que hago! le gritaba. Y por no escucharla, cometí un montón de errores. Ay amigo, si supieras como la extraño. Ya es tarde, pero ahora me doy cuenta de que fue mi mejor amiga. 

Yo tampoco tenía tiempo, mis ocupaciones eran tantas que casi no la visitaba y cuando lo hacía, era solo por unos minutos. Sin embargo, ahora que ya no está le dedico muchísimo tiempo, pero sintiéndome culpable y miserable. 

Fíjate que necio, cada vez que sentado en la tierra fría del camposanto miro su foto en el mármol gris, puedo leer las palabras que mande grabar, “Te amo” Sin embargo ella nunca las escuchó de mis propios labios. Por eso cada vez que la visito le pido a ella y a Dios que me perdonen por haber sido tan duro, por haberla tratado mal, por haberle gritado, por ser tan brusco, tan hipócrita, y por el poco afecto que le di. 

Pero no hay respuesta, solo silencio y cuando una brisa acaricia mis mejillas, siento que ella me perdona y a pesar de todo se que me sigue amando con todo su corazón. Mirando a su amigo con los ojos llenos de lágrimas, le dijo: – Discúlpame, no quería avergonzarte, pero si de algo te sirve mi experiencia, conversa con ella, hoy que la tienes, valora su presencia, agradécele por las virtudes que seguro posee, deja a un lado sus errores, que de una u otra manera, forman parte de su ser. 

No esperes a que ya no esté contigo, porque entonces el dolor llegará hasta lo más profundo del alma y te darás cuenta que ya nunca podrás hacer lo que dejaste pendiente, será un vacío que nunca podrás llenar. 

No permitas que te pase lo que me pasó a mí. De regreso a su oficina, iba pensando en las palabras de su amigo. Cuando llegó, dijo a su secretaria: ¡Por favor, no me pase mas llamadas! Comuníqueme con mi madre y también cancele todas las citas de mi agenda, porque este día lo dedicaré a ella. “No dejes pasar este día sin decirle a tu madre TE AMO”

Cuentos

Había una vez

8 septiembre, 2015


Había una vez

Un hombre que subía cada día al autobús para ir al trabajo.

Una parada después, una anciana subía al autobús y se sentaba al lado de la ventana.

La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto, iba tirando algo por la ventana, siempre hacía lo mismo y un día, intrigado, el hombre le preguntó que era lo que tiraba por la ventana.

– ¡Son semillas! – le dijo la anciana .

– ¿Semillas? ¿Semillas de qué?

– De flores es que miro afuera y está todo tan vacío…Me gustaría poder viajar viendo flores durante todo el camino. ¿Verdad que sería bonito?

Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros… ¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?

Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, alguna acabará en la cuneta y, con el tiempo, brotará.
Pero…tardarán en crecer, necesitan agua …

Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán los días de lluvia!

La anciana siguió con su trabajo … Y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar, pensando que la anciana había perdido un poco la cabeza .

Unos meses después… Yendo al trabajo, el hombre, al mirar por la ventana vió todo el camino lleno de flores…

¡Todo lo que veía era un colorido y florido paisaje!
Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto. Preguntó al conductor : ¿La anciana de las semillas?

Pues, ya hace un mes que murió.

El hombre volvió a su asiento y siguió mirando el paisaje.

«Las flores han brotado, se dijo, pero ¿de que le ha servido su trabajo? No ha podido ver su obra».

De repente, oyó la risa de un niño pequeño. Una niña señalaba entusiasmada las flores… ¡Mira, padre! ¡Mira cuantas flores!

¿Verdad que no hace falta explicar mucho el sentido de esta historía?
La anciana de nuestra historia había hecho su trabajo, y dejo su herencia a todos los que la pudieran recibir, a todos los que pudieran contemplarla y ser más felices.

Dicen que aquel hombre, desde aquel día, hace el viaje de casa al trabajo con una bolsa de semillas que và arrojando por la ventanilla

Moraleja :

No dejes de sembrar cosas buenas…
Alguien siempre recogerá tu siembra….

error: Tu esencia Divina 2015