EL ARTE DE SANAR: TRANSFORMANDO EL DOLOR EN CONCIENCIA
1 noviembre, 2021EL ARTE DE SANAR: TRANSFORMANDO EL DOLOR EN CONCIENCIA
Casi todos hemos vivido experiencias dolorosas a partir de las cuales nos encontramos ante la ardua y encomiable labor de reinventarnos. Nos encontramos en ese momento donde nos toca recoger los pedazos de aquello que se nos ha roto por dentro para continuar avanzando en el camino de la vida.
Existen situaciones que nos causan profundo dolor, y sentirlo así casi siempre nos resulta inevitable. Cuando la vida o nuestras decisiones nos han llevado a ese duro y difícil lugar en el camino, ¿qué podemos hacer para recuperar nuestro bienestar? Recuerdo esa frase que nos enseña que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. Uno tiene el poder de elegir si desempaca sus maletas y se queda a vivir en los recintos del sufrimiento, o por el contrario, si reconoce y acepta su dolor, al tiempo que decide continuar avanzando hacia horizontes más amables.
Como casi siempre y casi todo en esta vida, dependerá de dónde decidas poner tu atención, una vez más tienes el poder de elegir. Ante ti se presentan cuando menos dos opciones: entregarte a lo que te hace sufrir o poner tu atención en aquello que te ayuda a estar y a sentirte mejor. Como sabemos, donde pones tu atención, crece. Es por esto que resulta muy recomendable dedicarle tu tiempo y energías a aquello que deseas lograr, sentir y experimentar en tu vida.
Al mismo tiempo, se trata de evitar resistirnos o negar lo que estamos sintiendo y viviendo por dentro. Lo más saludable será aceptar ese dolor y todo cuanto sentimos como resultado de esa experiencia, saber que está ahí, dentro de nosotros y, sin embargo, elegir levantarnos y seguir caminando por el sendero que nos conduce a sanar y a recuperarnos. Ese primer paso es el más importante porque aunque de momento no te lleve a donde quieres estar, te saca de donde estabas. Es el inicio de una nueva etapa.
Hace algún tiempo conocí que existe en Japón un arte para reparar la cerámica cuando esta se ha roto en varios pedazos. Esta técnica de restauración se llama kintsukuroi y consiste en componer la vasija rota, uniendo y pegando con oro los pedazos que la conformaban. El resultado es la pieza de cerámica otra vez completa que a su vez muestra todas sus grietas marcadas y resaltadas por delgadas líneas de oro, lo cual le imprime una belleza única y excepcional. Gracias a esta restauración, lo que eran pedazos rotos se convierte en una obra de arte, en algo más hermoso y valioso que el original. Cuando supe sobre este arte, me pareció una metáfora muy hermosa y representativa del proceso de reparar, sanar y recuperarse en esas situaciones duras y difíciles que a veces nos toca vivir.
De este modo, el dolor se nos presenta como umbral, el punto de partida desde el cual reconocer y comprender que nos hemos desconectado de nuestro Ser. Nos hemos abandonado, perdimos contacto con nosotros mismos, adentro. Como consecuencia de la situación y de lo ocurrido, nos hemos desplazado de manera inconsciente, unilateral, y casi por completo, hacia nuestro cuerpo emocional o mental, donde se genera gran parte del sufrimiento que nos creamos y nos creemos. Se trata de escuchar dentro de nosotros esa llamada de atención, ese timbre que nos alerta a través de ese punto de dolor. Nuestro cuerpo nos habla, emite la señal que necesitamos para despertar, hacer una pausa y regresar a nuestro centro para conectarnos con nuestro Ser, ese espacio interior donde encontraremos aquello que necesitamos para restablecer el equilibro perdido. Una vez allí, recuperar nuestro bienestar a través de este camino luminoso de aprendizaje y autoconocimiento. Para crecer adentro.
A través del proceso de sanar, somos los protagonistas, aún sin darnos cuenta, de nuestro renacimiento personal. Esta vez y movidos por las nuevas circunstancias, se nos ofrece la oportunidad de descubrir todo aquello de lo que somos capaces, saber de qué estamos hechos y quiénes somos en realidad. En nuestra recuperación podemos constatar, muchas veces desde el asombro, la presencia de una ancla interior e innata hacia la salud y el bienestar que nos moviliza y rescata. Aprendemos a reconocer y utilizar todos nuestros recursos, interiores y exteriores, para seguir adelante lo mejor posible. Honrando a la vida y todo lo que ella representa. Asistimos a nuestro proceso de transformación interior, lo cual nos permite evolucionar hacia otro nivel de conciencia y le confiere a lo vivido un valor inigualable.
D/A
¿ERES UN ALMA VIEJA?
En términos generales, todos somos almas viejas, pero algunos de nosotros hemos estado aquí más tiempo que otros.
Así que, ¿cómo puedes saber si tienes un alma vieja?
1- Entiendes muchas de las más profundas lecciones de la vida
Para algunas personas, es difícil imaginar que el alma de un niño puede ser mucho mayor que el alma de sus padres. Para estas personas en particular, esta es una señal de que su alma pudiera ser más joven que la suya. Una vez que comprendas que el tiempo, el espacio, la energía y la materia son productos tridimensionales, la teoría del tiempo se vuelve irrelevante, por lo que la teoría de la edad de tu alma también se vuelve irrelevante.
2- Estás en contacto con tus habilidades naturales o tiene un gran interés en estas habilidades
Algunas personas nacen con dones innatos, como la capacidad de sanación especiales o capacidades psíquicas. La verdad es que todos poseen estas habilidades, pero un alma más vieja está más en consonancia con la forma de acceder y aplicar estas habilidades en nombre de la humanidad. Si no tienes ninguna habilidad especial, pero un gran interés en ella, esto no es más que tu alma tratando de recordar estas habilidades que podrías haber tenido en una vida anterior.
3- Te vuelves consciente espiritualmente
Todo el mundo es pura conciencia, pero muchas personas tienen dificultades para entender lo que esto significa. Tu alma es conciencia pura y amor. Tiene una comprensión única de cómo la matriz está siendo manipulada en este planeta y comprendes que todo lo que hacemos como humanidad contribuirá a facilitar el despertar de los demás.
4- Entiendes la importancia del perdón
Algunas personas son almas viejas que todavía tienen mucho que aprender porque están atrapadas en el interior de la caja con sus ideologías, son tercos o no han aprendido la importancia del perdón. Al perdonarnos a nosotros mismos y a otros, podemos liberar el karma entre estas personas.
5- Eres capaz de trascender el ego
Es casi imposible que alguien pueda trascender completamente el ego el 100% del tiempo, pero simplemente ser conscientes de nuestro ego y cómo éste juega en contra de la conciencia de unidad es una señal definitiva de un alma vieja.
6- Eres capaz de trascender el materialismo
El dinero y el materialismo son producto de esta realidad tridimensional y es fácil sucumbir al materialismo. Un alma más vieja se da cuenta de que el dinero es inexistente en el otro lado y por lo general nos aleja de lo que realmente somos como seres espirituales. Aquellos que son almas viejas generalmente, utilizarán el dinero como una herramienta para ayudar a facilitar su progreso espiritual. También pueden usar su dinero para ayudar a otros que son menos afortunados.
7- Eres capaz de entender el concepto de que tu cuerpo es un estuche de tu alma
Antes de que nacieras, no sólo escogiste a tus padres, también elegiste tus situaciones de vida y los desafíos que contribuirían a facilitar tu crecimiento espiritual mientras está expiando cualquier karma anterior.
8- El cuerpo que ocupas actualmente es simplemente un recipiente para el alma.
Tienes una comprensión de lo que necesitas hacer para completar tu progreso espiritual. Sólo con llegar hasta aquí, estás más despierto que la mayoría de la gente en este planeta. Tienes una comprensión de las leyes universales y lo que queda por hacer en tu contrato del alma. Incluso si no estás seguro de esto, tu ser superior y guías espirituales continuarán llevándote en la dirección correcta.
9- Tienes un fuerte sentimiento de que el hogar no es la Tierra
a)¿Alguna vez miraste al azar el cielo y te quedaste viendo a una estrella desconocida sin ninguna razón en particular?
b) ¿Tiene una conexión especial con sistemas estelares específicos, como las Pléyades o el Cinturón de Orión?
c) ¿Las guerras y la corrupción te hacen sentir incómodo, como si no existieran en el lugar de donde originalmente viniste?
d) ¿Eres una de las almas que se ofrecieron de voluntarias para venir aquí a este punto específico en el tiempo para ayudar con la ascensión de la Tierra?
Si contestaste sí a alguna de estas preguntas, entonces es probable que la Tierra no sea tu planeta de origen.
10- Tiendes a ser una persona solitaria
La persona solitaria a menudo es condescendiente, pero en realidad estas almas viejas están buscando otros fragmentos de sí mismos y con frecuencia se alejarán de las almas más jóvenes que necesitan más encarnaciones en un planeta tridimensional. Las almas más viejas buscarán a otras personas de igual mentalidad, porque hay una comodidad y familiaridad con este tipo de personas que van a ayudar a facilitar a los demás la progresión espiritual.
11- Tienes una naturaleza rebelde
Ya sea que te rebeles contra la religión, las leyes o cualquier otra cosa, esto es una señal de que el alma conoce las leyes únicas verdaderas… las leyes del Universo.
12- Tienes un deseo ardiente de alcanzar la verdad y la sabiduría interior
Muchas almas viejas pueden ver fácilmente las mentiras que nos han enseñado a través de la religión, la política y a través de nuestros centros educativos. Si bien se dan cuenta que todos somos uno con el universo, también quieren la verdad expuesta, para ayudar a otros en su proceso de despertar.
13- ¿Sientes una separación entre tú y el «mundo real»?
Al trascender el ego y el materialismo, te encuentras viviendo un estilo de vida diferente. Si bien esta forma de vida es única a tu encarnación actual, parece haber también un conocimiento de la dirección a la que te diriges.
14- Eres curioso acerca de si eres un alma vieja o no
Muchas almas jóvenes no harían esta pregunta ni mucho menos se preocuparían por ello. Mientras que muchas almas viejas tampoco se preocupan, por diferentes razones, simplemente «saben» que son almas viejas, pero es bueno tener afirmaciones que coincidan con su progreso espiritual.
Muchos de los que han despertado probablemente se trasladarán a su próximo nivel de evolución espiritual. Es importante recordar que esta no es una carrera, porque al final, todos ganamos.
¡Disfruta cada milisegundo en esta encarnación porque esta puede ser la última vez que vas a experimentar una realidad tridimensional!
D/A
La importancia de agradecer…
“Gracias… A todos los que conocimos y olvidamos, a los que nos conocieron y nos olvidaron, a los que recordamos y nos recuerdan, a los que amamos y ya no, a los que aún nos saludan cuando los vemos, aunque ya no nos hablemos.”
Frase autor anónimo. “Gracias” es una de esas maravillosas palabras que siempre la guardamos para nosotros. Muchas veces cuando las personas hacen algo por una damos por hecho que ya agradecimos lo que han hecho por nosotros, pero no es así, es importante dar las gracias por cada gesto de bondad que recibimos.
Debemos estar agradecidos cuando alguien nos llama por teléfono para preguntarnos cómo estamos. ¿Quién obliga a una persona llamar a otra? Nadie, sólo lo hacen porque nos quieren y nos aprecian.
No seamos personas ingratas y sepamos dar las gracias a cualquier persona que haga algo por nosotros. Un ejemplo muy claro es que cuando vamos a un salón a tomar un té pagamos la cuenta, rara vez dando las gracias a quien nos estuvo atendiendo lo mejor que pudo.
Yo siempre agradezco, hasta a la persona que trabaja en el supermercado y nos muestra el producto, es un gesto amable y hay que agradecer.
Cuando nos despertamos y abrimos los ojos ¿damos las gracias a Dios por el solo hecho de respirar? Bueno, eso que cada cual lo responda en su interior. Debemos dar las gracias a los amigos que hemos conocido por Internet, que muchas veces son mejores amigos que los que tenemos a nuestro lado, siempre ofreciéndonos su apoyo.
Cuando vas por la calle, alguien te reconoce, y se acerca para hablar contigo; da las gracias por el hecho de que te hable y sea tu amigo.
Esa palabra tan maravillosa “gracias”… es muy corta pero poco usada.
Siempre demos las gracias. No lo olvidemos, no cuesta nada dar las gracias. Al contrario, te hace más grande.
Nunca des las cosas por sentadas, di con palabras lo que sientes, muchas veces por perezosas no llamamos a la casa o a nuestros amigos y cuando llamas ya es tarde pues esa persona ya no está y lo peor es que ya no volverá, como cuando alguien que amamos se va de este mundo y no pudimos hablarle.
No dejemos nada para mañana, muchas veces puede ser demasiado tarde, hoy mismo agradece todo lo que han hecho por ti.
Y empieza por decirle a Dios “muchas gracias Señor por darme un día más para enmendar mis errores” y después, a todas esas personas que hemos dejado de lado… Decir gracias, es la mejor palabra que nuestra boca puede salir.
Marcos Vargas García
11 SEÑALES QUE INDICAN QUE ESTÁN EXPERIMENTANDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL
22 octubre, 202111 señales que indican que están experimentando un despertar espiritual…
Los siguientes síntomas son claras señales de que estás sufriendo un despertar espiritual. Si eres consciente de que algo de esto te está pasando a ti o te sientes de algún modo identificado con ello no tengas miedo.
1. Deseas menos cosas y buscas más simplicidad en tu vida Te has dado cuenta de que cuanto menos posees más aliviado te sientes. Buscas adquirir menos riqueza material en favor de buscar tu riqueza interior.
2. Te atraen las lecturas que expanden tu mente Los libros que simplemente te entretienen cada vez te interesan menos, en favor de otros que te ayudan a convertirte en la mejor versión de sí mismo.
3. Tienes un profundo anhelo de significado Empiezas a comprender que vivir una vida “normal” está vacía de significado y propósito, por lo que tratas de crear tu propio camino.
4. Expones tu verdadero yo al mundo Te has quitado la máscara social con la que cargabas por “hacer lo correcto” y ahora estás abierto a comunicar tus pensamientos y sentimientos más íntimos con los demás sin sentirte culpable o avergonzado.
5. Cada vez pasas más tiempo a solas y en silencio Disfrutas de pasar tiempo en silencia y de los paseos solitarios en la naturaleza con el fin de volver a conectar y hacer las paces contigo mismo. Cada vez necesitas menos ruido a tu alrededor para estar a gusto. No te sientes solo cuando hay silencio y tranquilidad a tu alrededor.
6. Te sientes más conectado con la naturaleza y los seres vivos Reconoces la interconexión e interdependencia de todos los seres. Entiendes que tienen una sensación de unidad con todos y con todo.
7. Comes más sano y cuidas mejor de tu cuerpo y tu mente Cada vez te preocupas más por lo que comes, no solo por el alimento en sí, sino por su procedencia, por el modo en el que se produce y por el impacto medioambiental que supone. Además, has adquirido hábitos de vida más saludables para tu cuerpo, no por una cuestión estética, sino porque sientes que tu cuerpo es como templo para tu espíritu, al cual también mimas y proteges.
8. Tomas la responsabilidad de tu destino en tus manos y eres consciente de tus acciones Te has dado cuenta de que no hay razón para tener una mentalidad de víctima y culpar a otros por lo que va mal en tu vida, lo que te hace actuar conscientemente para dar forma a tu destino. Has descubierto el gran poder que tienen tus acciones para ello y actúas de forma que no afecten negativamente ni a ti ni a los demás.
9. El pasado y el futuro ya no controlan tu vida Entiendes que lo que realmente importa es el presente, que el pasado tuvo su momento y que el futuro es algo que todavía no existe. Vives el momento presente sin dejar que el pasado domine tus acciones y construyendo el futuro desde el ahora real.
10. Has perdido el interés en la competición Te has dado que cuenta de que la competencia trae conflictos y sufrimiento, y que la única manera de vivir en armonía con los demás es con una actitud amorosa y compasiva con ellos.
11. Has descubierto que estás en el mundo para alumbrar, no para deslumbrar Ser luz te llena mucho más que impresionar a los demás. Alumbrar el camino de los demás le da significado a tu existencia.
D/A










