El Amor

DECIRLE A ALGUIEN QUE LO AMAS

24 febrero, 2020

Decirle a alguien que le amas es algo que viene del corazón,

porque te hizo amarle, desde el principio.

Es algo imposible de describir, nace con una mirada,

crece al conocerse y se nutre de cada momento, cada palabra, cada mirada…

El amar a una persona es ser paciente y amable, no es ser celoso ni arrogante,

ni orgulloso o agresivo.

El amor no es ciego, sólo mira lo que realmente importa…

aquello por lo que ha nacido en el primer lugar,

a él no le importa ni el color ni el tamaño,

si tiene pobreza o riqueza, obesidad o delgadez, atributos bonitos o feos,

sólo importa lo que hay dentro… quien es esa persona en verdad.

El amor no es ciego, ni sordo, ni estúpido,

de hecho mira más allá de lo que jamás dirá.

Va más allá de uno y muestra quien de verdad somos a esa persona.

Estar enamorados requiere ver a esa persona como de verdad es;

amar es conocer todo lo bueno y malo y aun así quererle por quien es.

El amor no es siempre color de rosa, porque no puedes tener amor sin dolor;

el sacrificio es parte de lo que significa amar a alguien,

ya que si no tienes disposición a sacrificarte por esa persona ,

pues simplemente no la amas.

Amar es poder confiar el uno en el otro,

aun en momentos difíciles,

saber que sin importar qué, esa persona estará

ahí contra viento y marea.

Amar es hacer que lo imposible sea posible para que esa persona amada esté feliz.

Amar significa tener fuertes e inquebrantables sentimientos por un mejor amigo,

familia o por la persona con quien estés en la relación romántica.

El amor es un sentimiento que representa afecto infinito

hacia la persona querida en tu corazón.

Autor:© . Silvano Rosario.

Amigos

LA AYUDA QUE BRINDAS A LOS DEMÁS

24 febrero, 2020

Te acuerdas de alguna vez en la que ayudaste a alguien a que se sintiera mejor? ¿de algún momento en que contribuiste a su bienestar?

Quizá puedas recordar esa ocasión en la que un amigo tenía un problema y tú sentiste un fuerte impulso de mitigar su sufrimiento, un deseo profundo de cuidarlo y de protegerlo.

O puede que te acuerdes de ese día en que alguien cercano se sentía pesimista o fracasado, y tú te esforzaste para que no se juzgara ni se castigara por ello, tratando de animarlo y de mostrarle todo lo bueno que la vida podía ofrecerle.

A lo mejor has dudado tantas veces de lo bueno que hay en ti, que ahora ya no logras recordar tus acciones y pensamientos bondadosos. Incluso puede que sólo te vengan a la mente recuerdos oscuros y no veas atisbo de luz ni en ti ni en los demás.

Si te sientes así, no te preocupes, esta visión no es más que una confusión provocada por la culpa y por el pesimismo.

Estos nubarrones que ensombrecen tu mundo no son parte de ti, son transeúntes efímeros que sólo están de paso, y para que prosigan con su marcha y dejen de oscurecer tu cielo debes reavivar el deseo, algo marchito, de recuperar y disfrutar de los días soleados. Este deseo nunca muere, sólo yace dormido bajo el terreno inhóspito que forman el hastío y la desesperanza.

Sigamos buscando un poco más en la memoria…

¿Recuerdas esas ocasiones en que has sonreído o has mostrado tu aceptación sincera a un familiar, a un compañero o incluso a un absoluto desconocido? Quizá te venga a la mente ese momento en que intentaste que otra persona se sintiera cómoda y segura a tu lado. O a lo mejor ese día cuando te cruzaste con un niño y le sonreíste sin conocerlo de nada, con el deseo sincero de que sintiera tu total aprobación, tu reconocimiento de su incuestionable valía.

¿Y qué me dices de las veces en que has dicho “gracias” a pesar de que no tenías un buen día? Piensa en la infinidad de momentos en los que has sentido compasión o has tratado de evitar sufrimiento a los demás, sintiendo su dolor como una intensa punzada en tu propio corazón. Seguro que puedes recordar las innumerables veces en que te has preocupado de mostrar un gesto amable o comprensivo, para que otros no se sintieran mal en tu presencia. Una simple pero auténtica muestra de complicidad que desinteresadamente les regalaste para que supieran que no tenían que sentirse comprometidos ni avergonzados por nada.

A lo mejor, después de tanto tiempo bajo un cielo que se tornó sombrío, de lo único que te habías olvidado era de dirigir tu mirada hacia la luz. Quizá te resultaba difícil porque un día tomaste la decisión de aislarte de tus propios sentimientos, hacerte de piedra para no sufrir más dolor. Tuviste que hacerte insensible a tu propia sensibilidad. Te protegiste para que nada ni nadie te volviera a hacer llorar…

Pero ahora ya puedes redirigir tu mirada, recordar todos estos gestos amables y compasivos que nacen de tu verdadero ser. Ahora sí puedes reconocer todo lo bueno que hay en ti. Reconocer la bondad que TÚ ERES.

Fluir

DEJA IR… Y ACEPTA LO QUE ESTA POR LLEGAR

19 febrero, 2020
Deja ir aquello que se perdió.
Deja ir aquello que aún no está pasando.
Lo que sucedió en el pasado y lo que sucederá en el futuro sólo existe en tu mente.
Lo que está pasando ahora es la infinita caricia del Universo.
Toca el eterno ahora y deja que te envuelva en su amor infinito.
Lo que está pasando ahora es el resultado perfecto de todo aquello que has sido y todo lo que has hecho.
Todo está aquí para enseñarte.
Todo está aquí para amarte.
Todo está aquí para liberarte.
Y todo esto es perfecto.
Suelta todo lo que se está yendo.
Abraza todo aquello que llega.
Deja en paz aquello que no ha llegado aún. No desees nada, y abraza todo.
Relájate en lo que ya es, y lo que ya es se encargará de cuidarte a ti. Permite ser aquello que ya es.
Yogi Amrit Desai
Fin de la conversación
Crecimiento Interior

TUS DRAGONES

18 febrero, 2020

Pero éste conocimiento no se adquiere facilmente, pero si es posible. Requiere tenacidad y valor adentrarse en la parte más recóndita de nuestro ser.

«Si vives cerca de un dragón, no conviene mantenerlo al margen de tus cálculos» dijo J.R.R. Tolkien.

Nuestros dragones son nuestros miedos, que nos acechan de día y nos persiguen de noche.

Miedo a lo desconocido. Miedo a fracasar. Miedo a emprender algo nuevo y no ser capaz de terminarlo.

Una vez más. O el temor real, el que nos hace estremecer: el temor a tener éxito en nuestra empresa, de convertirnos en nuestro yo auténtico y afrontar los cambios que ello supone inevitablemente.

Puede que no nos guste la forma en que vivimos, pero ahí seguimos, en esa «zona de confort» (desconfortante), ahí acomodadas aún. Seguimos desorientadas, pero seguimos, pero, pero (otra palabra que eliminaría del DRAE). Ahora es cuando tenemos que tener presente lo que dijo

T.S. Eliot «Exploramos sin cesar, y al final de nuestras exploraciones llegamos al punto de partida. Y reconocemos ese lugar por primera vez». Confiemos pues que sumergirnos en nuestro yo auténtico encontraremos nuestra verdadera esencia.

Seamos valientes para tratar con los dragones, si esos que precisamente no se encuentran dentro de los armarios ni debajo de la cama. Encendamos nuestra luz y tranquilicemos nuestros espíritus dándole AMOR. Aniquilemos los dragones que están en nuestra mente.

Hoy, si tienes miedo, si te sientes angustiada empuña la espada de doble filo de Luz y el Amor. La aventura de la vida, como todas, carecen de emoción sin esos dragones. Sólo confía y recuerda que en los mejores cuentos, tendrás un final feliz.

RA

Anímate a ser mejor

QUE QUIERES SER CUANDO SEAS GRANDE

18 febrero, 2020

Dice el gran terapeuta Gestalt Jorge Bucay que “la adolescencia finaliza cuando uno aprende a hacerse cargo de sí mismo y asume, entonces, la responsabilidad de su presente y de su futuro”.

Casi nada, ¿verdad? Yo diría que a veces he ido por la vida como una eterna adolescente. Y es que asumir nuestra responsabilidad no es una tarea fácil a la que nos hayan acostumbrado. Asumir la responsabilidad, es tomar las riendas de nuestra vida y subirnos a lomos de nuestra libertad para decidir.

Para elegir, quién quiero ser, cómo quiero vivir y con quién.

Responsabilidad y consciencia, son para mi dos palabras asociadas definitivamente con la felicidad.

Mirad, cuando era pequeña, yo era de las que decía cuando me preguntaban: ¡oye Belén!, ¿qué quieres ser de mayor? y yo respondía orgullosa, Yo de mayor, quiero ser feliz. ( Se ve que ya apuntaba maneras).

Y nunca pensé en la felicidad como algo material que pudiese tener y sostener entre mis manos, no, la felicidad para mi, siempre ha sido un estado, un proceso, una dirección en la vida, un camino, una opción, una decisión, una brújula, un para qué, un hacia dónde, un horizonte.

En definitiva, la felicidad para mi es un proceso y un resultado.

Y desde siempre, ha estado unida a grandes dosis de consciencia, de darme cuenta de quién soy o de quién no soy, de qué es lo que me hace sentir bien, con qué tipo de personas me encuentro a gusto, cómoda, con cuáles puedo ser más auténtica, hablar en confianza, aun sabiendo, que no todo lo que diga va a gustar, pero sí, teniendo la certeza de que la amistad y el amor no dependerán de eso.

Es sentirte en ARMONIA

La felicidad es una aptitud, es una disposición, una búsqueda. Un ser y estar en esta vida, que pasa por la necesaria condición de CONOCERNOS, de hacernos cargo de nosotras mismas. Y para esto, tenemos que realizar el viaje, un viaje que una vez que se inicia ya nunca termina, un viaje apasionante hacia nuestro interior, hacia esa parte interna y profunda donde no hay engaños. Ese lugar en el que te encuentras cara a cara contigo misma. Ese lugar mágico y a veces tan difícil de acceder.

Es un viaje apasionante hacia nuestro propio desarrollo personal como seres humanos completos.

Pero ATENCIÓN, “no se puede recorrer el camino de la felicidad hasta que no sean mis pies los que marquen mi huella, hasta que no sea mi corazón el que decida el rumbo, hasta que no sea yo quien corra los riesgos de mis decisiones, hasta que no sepa quién soy y quién no soy yo”. Jorge Bucay

Es un viaje intransferible que solo tiene billete de ida.

Cuentos

EL ANILLO DEL REY

17 febrero, 2020

El Anillo del Rey

Hubo una vez un rey, que convocó a los sabios de la corte para explicarles algo:

Estoy fabricando un costoso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes del mundo y quiero guardar en él, un mensaje que pueda ayudarme en momentos de extremo peligros. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que pueda guardarse debajo del diamante en el anillo.

Los sabios de la corte, eran grandes eruditos. Podrían haber escrito grandes mensajes, pero escribir uno pequeño sería muy difícil. Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían solucionar el problema.

El rey, tenía un siervo muy anciano. Cuando la madre del rey murió, siendo este pequeño, este siervo cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera su hijo. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también le consultó.

No soy sabio, erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje, le respondió el siervo. Durante mi larga vida en el palacio, he conocido muchas personas. En una ocasión, me encontré con un religioso que había sido invitado por tu padre y yo estuve a su servicio.

Como gesto de agradecimiento por mis servicios, me dio un mensaje. Entonces el anciano, lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey, diciéndole: No lo leas, ahora, mantenlo guardado en el anillo, solo debes abrirlo cuando todo lo demás haya fracasado y te encuentres en una situación extrema.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido, el rey perdió su reino y tuvo que huir de sus enemigos para salvar su vida. Estaba solo y sus perseguidores eran numerosos, cuando llegó al final del camino, se dio cuenta de que no había salida. Frente a él solo había un precipicio imposible de cruzar, pensó que había llegado el fin. No podía volver atrás porque sus enemigos estaban ya cerca, tan cerca que podía escuchar el trotar de sus caballos. No había salida.

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró el mensaje, simplemente decía: “NADA ES PERMANENTE, TODO PASA”.

Mientras leía, se dio cuenta de que estaba envuelto en un gran silencio. Los enemigos que lo perseguían, debieron haberse perdido en el bosque, porque poco a poco dejó de oír a sus caballos.

El rey, se sintió profundamente feliz y agradecido por lo sucedido. Dobló el mensaje y volvió a ponerlo en el anillo. Inmediatamente reunió a sus ejércitos y reconquistó su reino.

El día que entró victorioso al palacio, fue recibido por su pueblo con una gran celebración y quiso que su amado anciano, estuviera a su lado. Éste aprovechó la oportunidad, para decirle:

Vuelve a leer el mensaje.¿Qué quieres decir? preguntó el Rey. Ahora soy un ganador, la victoria está de mi parte, la gente celebra mi vuelta, no estoy en una situación peligrosa.

Escucha dijo el anciano, este mensaje, también es para momentos como estos. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientas victorioso. Es para cuando eres el último; pero también para cuando eres el primero.

El Rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “NADA ES PERMANENTE, TODO PASA” y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, ya no había más orgullo, ni ego, ni arrogancia, todo había desaparecido. El rey, comprendió el mensaje y se convirtió en otra persona.

Entonces el anciano le dijo: Recuerda que todo pasa, nada es permanente. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos, como parte de la vida, con toda humildad. Dios permitirá que pases momentos difíciles y de alegría, pero recuerda:

”El Señor siempre estará contigo”

Crecimiento Personal

LOS MISTERIOS QUE NUNCA HAS ENTENDIDO

16 febrero, 2020

Los misterios Nunca has entendido la vida porque no debías hacerlo.

Estabas destinado a vivir, vivir sus muchas paradojas…

Cuanto más se da sin expectativa, más recibe a cambio.

Cuanto menos te importa, más te dejas ir de los resultados, más te importa, y te encanta el viaje.

Cuanto más puedes ser completamente tú mismo, menos de un solo tienes que aguantar.

El más espacio que das a los pensamientos, menos estás controlado por ellos, y cuanto más te das cuenta, no eres el pensador en absoluto.

El amor no es lo que consigues, es lo que eres. La iluminación no es un destino, es la luz que ilumina el camino.

A veces un «no» es un gran sí a la vida. A veces tienes que fallar, y caer, para sentirte exitoso en tu pie.

La única cosa que largo, es la única cosa que no puedes encontrar, porque ya está aquí en el núcleo de la anhelo misma.

Cuanto más sepas la muerte, más sabes la vida.

Cuanto más corres de la muerte, menos viva sientes. Tienes que convertirte en un niño para entrar en el reino.
Todo lo que usted cree puede dudar, y la duda es completament undoubtable.
En lo desconocido, existe el más profundo de saber. E incluso tu confusión se ve claramente, a través de los ojos del amor incondicional. – Jeff Foster

El Amor

EL AMOR NUNCA SE MALGASTA

15 febrero, 2020

El amor nunca se malgasta, aunque no te lo devuelvan como mereces o deseas
‘Mi madre solía decir que el amor nunca se malgasta, aunque no te lo devuelvan en la misma medida que mereces o deseas.

-Déjalo salir a raudales -decía-. Abre tu corazón y no tengas miedo de que te lo rompan.

Los corazones protegidos, acaban convertidos en piedra’.
“El café de los corazones rotos” – Penelope Stokes.

El amor nunca se pierde o se olvida, se queda guardado en nuestro corazón.

Y lo hace aunque no pensemos en él, aunque nos tapemos los ojos o aunque ese amor ya no tenga un puesto relevante en nuestra vida y en nuestra memoria.

En este sentido, el amor nunca deja de ser y de tener un sentido. Sin embargo, a veces, dar amor y no ser correspondido de la forma que necesitamos puede llegar a ser muy frustrante y desolador.

Es innegable que dar mucho y recibir poco también cansa.

El truco está en no esperar nada de nadie, excepto de ti mismo. Lo que tenga que llegar, llegará, pero no a modo de pago idéntico e inmediato por nuestras acciones.

“Cultiva tu capacidad de dar sin descuidar tu capacidad de recibir”

Imagen del Mundo es Maravilloso.

Anímate a ser mejor

NO PERMITAS QUE LA VIDA

15 febrero, 2020

Que la vida no permita que pierda el ROMANTICISMO, aún sabiendo que las rosas no hablan.

Que no pierda el OPTIMISMO, aún sabiendo que el futuro que nos espera puede no ser tan alegre…

Que no pierda las GANAS DE VIVIR, aún sabiendo que la vida es, en muchos momentos, dolorosa…

Que no pierda las ganas de TENER GRANDES AMIGOS, aún sabiendo que, con las vueltas de la vida, algunos se terminan yendo….

Que no pierda las ganas de AYUDAR A LOS DEMAS, aún sabiendo que muchos son incapaces de ver, reconocer y retribuir, esta ayuda…

Que no pierda el EQUILIBRIO, aún sabiendo que innumerables fuerzas quieren que me caiga…

Que no pierda las GANAS DE AMAR, aún sabiendo que la persona que mas amo puede no sentir lo mismo por mi…

Que no pierda la LUZ Y EL BRILLO DE LA MIRADA, aún sabiendo que muchas cosas que veré en el mundo oscurecerán mis ojos…

Que no pierda la GARRA, aún sabiendo que la derrota y la pérdida son dos adversarios extremadamentepeligrosos…

Que yo pierda la RAZON, aún sabiendo que las tentaciones de la vida son innumerables y deliciosas…

Que no pierda el SENTIMENTO DE JUSTICIA, aún sabiendo que la perjudicada pueda ser yo…

Que no pierda mi ABRAZO FUERTE, aún sabiendo que un día mis brazos estaran débiles…

Que no pierda la BELLEZA Y LA ALEGRIA DE VER, aún sabiendo que muchas lágrimas brotaran de mis ojos y se escurrirán por mi alma…

Que no pierda el AMOR POR MI FAMILIA, aún sabiendo que ella muchas veces me exigirá esfuerzos increíbles para mantener su armonía…

Que no pierda las ganas de DAR ESTE ENORME AMOR que existe en mi corazón, aún sabiendo que muchas veces será sometido y aún rechazado…

Que no pierda las ganas de SER GRANDE, aún sabiendo que el mundo es pequeño…Que un pequeño grano de alegría es esperanza dentro de cada uno y es capaz de cambiar y transformar cualquier cosa, pues… ¡LA VIDA ES CONSTRUÍDA EN LOS SUEÑOS Y CONCRETADA EN EL AMOR! Francisco Javier

Crecimiento Interior

EL SAGRADO MASCULINO

11 febrero, 2020

«EL SAGRADO MASCULINO»:

Hay hombres poderosos, hombres que están a la escucha, que comprenden, que reflexionan, hombres cuya presencia te tranquiliza, te sorprende, te encanta; hombres tranquilos y hombres dulces.

Hombres que no te miran para llenar su vacío interior. Hombres que realmente buscan entender, ayudar, ser un apoyo.

Hombres que aceptan ser vulnerables a veces, hombres que sonríen, que bendicen, que han aceptado perfectamente su feminidad.

Que Integrada, expresada, sublimada, ésta se convierte en un motor fantástico de agudeza intelectual, de intuición, que hace a los hombres sensibles, hombres que se conmueven y que lloran. Sus lágrimas lo curan todo. Lo perdonan todo. Son las lágrimas de un Sol.

Un Sol que brilla entre las estrellas, sin quemarlas, respetándolas, admirándolas, sin tratar de deslumbrarlas, al contrario, exaltándolas, maravillándolas, contemplándolas, como piedras preciosas y raras. Como rocas, sobre las cuales también pueden descansar.

Hombres mágicos, que transforman y trascienden. Hombres fuertes, hombres solitarios, como lobos. Lobos que protegen, que defienden.

Hombres que saben cómo manejar el elogio, sin hacerlo excesivo, incómodo o fuera de lugar.

Hombres que honran mientras celebran. Felices, optimistas. Que aman la naturaleza, sin calcular. Espontáneos y vitales.
Y si ya he vivido antes, espero haber sido uno de esos hombres.

Texto: Valerie Mautin

error: Tu esencia Divina 2015