» EL ALMA AVISA LO QUE LOS OJOS NO VEN «
Tener que irse cuando todo en ti quiere quedarse es una de las fracturas más profundas y desgarradoras que puede vivir el cerebro y el alma al mismo tiempo.
El apego es un hilo invisible que nos ata a la memoria de los momentos compartidos, creando un tapiz emocional que se entreteje con nuestra propia identidad.
Por eso, alejarse no es solo un movimiento físico, es arrancar de raíz una parte de nuestro cableado afectivo.
El dolor de la separación es un peso que se asienta en el pecho, un nudo que se forma en la garganta y una sombra que se cierne sobre la mente.
La amígdala interpreta la separación como amenaza, el hipotálamo ordena liberar cortisol, y esa química se siente como un peso en el pecho y un nudo en la garganta.
Sin embargo, en ese mismo mecanismo también está la esperanza: las mismas rutas neuronales que hoy duelen, mañana pueden redibujarse con nuevas conexiones, gracias a la plasticidad cerebral.
Irte no siempre es un acto de abandono; a veces es un acto de amor propio, un límite que la corteza orbitofrontal coloca para proteger tu integridad.
Quedarte en un lugar que lastima es perpetuar circuitos de dolor, reforzar sinapsis que sostienen la tristeza.
Partir, aunque duela, es abrir la posibilidad de que el hipocampo escriba nuevos recuerdos, esta vez con paisajes que no hieran.
El corazón, ese músculo que late al ritmo de las emociones, aprenderá a acompasarse a nuevos instantes.
La nostalgia no se extinguirá, pero dejará de ser un incendio para convertirse en brasa tibia.
Y entonces, un día, sin darte cuenta, comprenderás que tu partida no fue un final, sino la forma más valiente de quedarte contigo mismo.
Así, la partida se convierte en un acto de amor propio, un gesto de valentía que nos permite renacer y encontrar nuevos caminos en la vida.
Los caminos pueden variar, y tener todo tipo de baches, pueden Ser fáciles o estorbosos, cuesta arriba o cuesta abajo, cada uno de nosotros las semillas estelares, ya las caminábamos desde muy pequeños, y todo aquello que pareció difícil hoy es solo una de las mejores enseñanzas de la vida..
Con Amor y gratitud te doy gracias por todo.
Amada presencia de Dios Padre -Madre Universo, por lo que alguna vez fue y dolió hasta la médula del Alma, por todo lo que soy, aquí y ahora, y por todo lo que viene y aún falta por vivir..
Cúbreme de tu Amor y llena de gracia, cada cosa que me proponga, la Luz de tu divinidad es mi guía, mi fortaleza y mi sustento.
Que la FUENTE INFINITA DEL UNIVERSO. Nos guíe siempre hacia las sendas de regocijo, abundancia y prosperidad..
Que todos tengamos una vida digna, plena, saludable, y siempre con la actitud para dar lo mejor de nosotros..
ORO Y MIEL en tus palabras, Luz y Amor en nuestro camino, bendiciones infinitas. NAMASTÉ..
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS
HECHO ESTÁ Y ASÍ YA ES..
LO DECRETO, LO AFIRMÓ Y LO DECLARÓ DESDE LA INTENCIÓN MÁS PURA DE MI CORAZÓN..




