Reflexiones de Jeff Foster

¡PRONTO TE ELEVARÁS COMO UN FÉNIX!

1 abril, 2017

No. A veces nuestro malestar se intensifica a medida que la oscuridad emerge hacia la luz, mientras el material inconsciente se abre paso para ser reconocido, mientras nuestras viejas ilusiones arden en una fiebre de sanación.

Tal vez nuestro malestar no sea algo malo, un error, o la señal de que hemos olvidado nuestro camino hacia el sanar. Recuerda, la presencia de dolor podría estar indicando que nuestro proceso de sanación se está intensificando, no estancando; que en realidad estamos más despiertos y más sensibles que nunca; menos adormecidos, menos dispuestos a salir huyendo, más en contacto con nuestra sagrada vulnerabilidad.

Hay la tendencia en nuestra cultura de evitar cualquier tipo de malestar, de distraernos de él, de etiquetarlo como ‘inadecuado’ o ‘negativo’ o incluso ‘no espiritual’, de medicarlo o meditarlo para que desaparezca. Gran parte de nuestra medicina occidental está orientada a la eliminación de los síntomas, a silenciar cualquier trastorno, a eliminar el caos y a fomentar la búsqueda de una ‘normalidad’ socialmente aceptable.

Pero a veces, amigos, ¡ya no tenemos ningún interés en ‘volver a la normalidad’! ¡Lo ‘normal’ era el problema, no la solución! El orden establecido necesitaba un cambio. Se trataba de algo inestable y falso. ¡Nuestra vieja concepción de la realidad nos estaba manteniendo atrapados y necesitábamos liberarnos! A veces esa ‘normalidad’ que nos quita poder y destruye el alma necesita romperse en el caos y la crisis. Nuestro dolor y tristeza, nuestra frustración, nuestro agotamiento, nuestro miedo y dudas necesitan ser sentidos más plenamente que nunca, y el corazón necesita abrirse por completo.

Deja que los vientos soplen, deja que la tempestad ruja, deja que todo lo falso se purifique, deja que todo lo muerto permanezca muerto, ¡permite que la vida estalle allí, justo donde estás! Tan sólo estás siendo invitado a una más profunda sanación, amigo, aunque se sienta como que estás ‘empeorando’, aunque el corazón se sienta frágil y en carne viva, ¡aunque no seas capaz de vislumbrar un mañana para ti!

¡Pronto te elevarás como un fénix!

– Jeff Foster

Reflexiones de Jeff Foster

No tengo ninguna respuesta;

1 abril, 2017

No tengo ninguna respuesta;
Hace tiempo que las preguntas se desvanecieron.

Tú eres la Luz, y yo también.
Como Luz, no somos dos.

Por eso puedo amarte,
a pesar de que no podamos vernos
frente a frente:

Somos la misma Mirada.

Escucha si quieres, o márchate a otro lado.
Tú eres mi hermano, mi hermana.

Me inclino ante ti.

– Jeff Foster

Aprendizajes de vida

Nadie tiene el poder de deshacernos

29 marzo, 2017

Nadie tiene el poder de deshacernos, nos destruimos a nosotros mismos a través del otro.

El corazón no se rompe, jamás lo hará pues su estructura es muy fuerte. Nadie tiene el poder de deshacernos, nos destruimos a nosotros mismos. 

Las personas llegan a nuestra vida, no sólo para impactarnos, sino también para darnos una o varias lecciones. Ellas arribarán siempre cargadas de cosas que enseñarnos y con las llaves de algunas puertas que no hemos podido o no hemos querido abrir.

Una pareja viene a mostrarnos los puntos en los que tenemos que trabajar, es un reflector de las fallas de nosotros mismos.. Son actores que se prestan como intérpretes para que veamos lo que no nos hemos atrevido a mirar dentro, muy dentro.

El otro es y siempre será un espejo. Si decidimos, de una manera consciente, que no queremos más a una persona cerca, debemos dejar de culparla, pues también somos responsables de todo lo sucedido.

Tenemos la costumbre de echarle la culpa a otro de lo que nos sucede, aunque las relaciones son de doble vía. El que se rompe no es el corazón, sino el ego.

Él es el que se tira al piso, patalea y hace drama. El lastimado, el abandonado, el que nos engaña diciendo que somos víctimas cuando en verdad no hay victimario ni héroe, sólo aprendizaje y sabiduría.

Soltemos a las personas agradeciendo y deseándoles lo mejor, descubriendo que el corazón, tan sólo, se ha hecho más fuerte y el ego más débil..

Perdonar y dejar ir es la mejor decisión, sacar los sentimientos negativos que al final nos causan mas daño que bien. Agradecer lo aprendido y procurar mantener ese ser que nos afectó lejos de nosotros, y no repetir lo sucedido. Como buenos alumnos no repetimos lecciones, aprendemos de la primera.

Namasté

Mila Carrasquillo

Anímate a ser mejor

¿Que es servir a otros ?

27 marzo, 2017

¿Que es servir a otros ?

Servir es sembrar… sembrar semillas buenas. No es preciso haberlas recibido o cosechado… ella mana milagrosamente de las recónditas alforjas de nuestro espíritu y del corazón.

Servir es, servir a todos y a cualquiera que nos llame, no preferentemente a quienes, a su vez, puedan alguna vez servirnos a nosotros.

Servir es sembrar siempre… siempre… sin descanso, aunque sólo sean otros los que recojan y saboreen las cosechas.

Servir es mucho más que dar con las manos algo que tienes… es dar con el alma lo que tal vez… nunca nos fue concedido.

Servir es distribuir afecto, bondad, cordialidad, apoyo moral, amor por sí mismo, y a veces, ayuda material.

Servir es repartir alegría, es infundir fe, estima, admiración, respeto, gratitud, sinceridad, honestidad, libertad, optimismo, confianza y esperanza.

Servir es… en verdad, dar más de lo que recibimos en la vida y de la vida…

«Servir es ser como el árbol del sándalo…. que perfuma el hacha que en ocasiones le hiere»

Javier Leoz

Anímate a ser mejor

LA ALEGRÍA DE LA ESPERA

25 marzo, 2017

LA ALEGRÍA DE LA ESPERA

Cuando eras joven, amabas soñar y soltar los sueños. De cualquier forma, morabas en el Ahora. Cuando creciste, comenzaste a tomarte tus sueños y metas demasiado en serio, y tu felicidad se enredó con el futuro, y el destino se hizo más importante que el viaje.

Sueña con aquello que quieres, por supuesto. Ten una visión del futuro.

Pero aprende a soltar tus sueños, también; deja que floten en el río de la vida, y trae tu atención de vuelta al momento presente. No utilices un sueño como una excusa para desconectarte de donde estás. El lugar en el que estás es sumamente precioso…

Aprende a amar los momentos intermedios. Aprende a amar este delicioso sentido de espera, anhelo y anticipación. Aprende a bailar y a respirar en el espacio que hay entre el desear y el conseguir, entre el soñar y la resolución de los sueños. Aprende a amar el hecho de no tener lo que deseas en este momento. El tremendo sentido de potencial, su plenitud, su paz. Date cuenta de que la ‘falta’ es sólo un espacio, resistido. Lleva tu aliento hasta el vientre, hasta el pecho, hasta la cabeza. Imbuye el cuerpo de luz, satúralo de presencia consciente, empápalo de amor. Siente la plenitud del cuerpo. En él no hay carencia. En él no hay deseo.

Incluso cuando no tienes lo que deseas, estás invitado a desear estar exactamente en donde estás; a enamorarte del lugar en donde estás parado, a contactarte con el suelo fértil mientras esperas, o bien, olvida la espera y simplemente saborea los momentos.

Y abre tus brazos con gratitud, listos para recibir lo que venga.

A veces, incluso el hecho de ‘no conseguir’ algo, puede resultar sumamente hermoso.

He aquí, tu vida abundante.

– Jeff Foster

Conexión con Dios

MEDITACIÓN DE AUTOSANACIÓN.

25 marzo, 2017

MEDITACIÓN DE AUTOSANACIÓN.

Hay una meditación de autosanación, simple pero poderosa, que puedes practicar cuando sientas la necesidad de fortalecer tu sistema inmunológico.

Es especialmente eficaz si la utilizas cuando percibes los primeros síntomas de una enfermedad, pero también funciona con enfermedades que ya están instauradas si la usas con la suficiente frecuencia y concentración.

También contrarrestará las alteraciones sufridas por tu campo energético a causa de cualquier negatividad. De todos modos, la práctica de la presencia en el cuerpo momento a momento no tiene sustituto posible, y si no se realiza, el efecto de la meditación practicada en momentos puntuales sólo será temporal.

Veamos los detalles prácticos. Cuando tengas unos minutos libres, y especialmente por la noche antes de dormir y a primera hora de la mañana antes de levantarte, «inunda» tu cuerpo de conciencia.

Cierra los ojos. Túmbate de espaldas. Ve llevando la atención sucesivamente a las distintas partes del cuerpo: manos, pies, brazos, piernas, abdomen, pecho, cabeza, etc. Siente la energía dentro de esas partes de tu cuerpo con toda la intensidad posible.

Mantente en cada una de ellas durante quince segundos aproximadamente. A continuación, deja que tu atención recorra el cuerpo unas cuantas veces como una ola, de los pies a la cabeza y de la cabeza a los pies. Con dedicar un minuto a esta parte es suficiente.

A continuación, siente la totalidad de tu cuerpo energético como un campo de energía unificado. Mantén la sensación durante unos minutos. Permanece intensamente presente durante ese tiempo, presente en cada célula de tu cuerpo. No te preocupes si tu mente consigue apartar tu atención del cuerpo ocasionalmente y te quedas perdido en algún pensamiento.

En cuanto te des cuenta de que eso ha ocurrido, reorienta tu atención hacia el cuerpo interno.

HAZLO CON CONSCIENCIA… VERAS CAMBIOS FAVORABLES… TE FE

Crecimiento Interior

Preocuparse es como una mecedora

24 marzo, 2017
Preocuparse es como una mecedora:
Te da algo que hacer pero no te lleva a ninguna parte.
“Un hombre puso un pequeño restaurante al borde del camino. Como su comida era buena y él era muy alegre todo el que pasaba por ahí se detenía a comer algo.
Con el tiempo su hijo creció y lo mandó a estudiar a la universidad, mientras él continuaba atendiendo su exitoso restaurante atestado de clientes y turistas.
Todo marchaba muy bien hasta que su hijo recién graduado de economista vino a visitarlo y le advirtió: -Viejo, tú vives ajeno a lo que pasa en el mundo, todo está en crisis.
La situación económica del país es cada vez peor, poco a poco tu clientela decaerá y tendrás que cerrar, de modo que como experto en economía te recomiendo que empieces a reducir tus gastos y que no inviertas más hasta que la situación del país mejore.
El padre preocupado hizo caso a su hijo y empezó a recortar gastos. Abría su negocio más tarde y cerraba más temprano, despidió algunos de sus empleados, compró alimentos de inferior calidad, la comida ya no era la de antes, y lo peor de todo fue que perdió su alegría y salud de tanto preocuparse. Sólo hablaba con sus clientes de las malas noticias que veía en la TV que le compró su hijo.
Pronto ahuyentó su clientela, ya nadie entraba a su restaurante y el viejo se lamentaba y decía: ‘¡Qué sabio es mi hijo, todo está en crisis… él tenía toda la razón!’”.
La infelicidad tiene sus padrinos. No hay nada más negativo que los sentimientos de egoísmo, culpabilidad, rigidez, apatía, deslealtad y desconfianza, pero hay uno que nos desgasta mucho más, sobre todo en estos tiempos de cambio e inestabilidad: la preocupación.
Marisol Garrido
Aprendizajes

No podemos esperar a que los demás cambien.

23 marzo, 2017

No podemos esperar a que los demás cambien…

Ellos no van a cambiar según nuestras expectativas… es imposible… Ellos están ahí, en nuestra vida, para reflejarnos el hecho de que nos resistimos a lo que es…

Es decir, nuestra mente juzga a esas personas y el «yo» desea que sean como «yo quiero que sean»… esto es resistencia, lucha interna, es ir contra lo que es… y esto genera sufrimiento, puesto que proviene de nuestro deseo (ego).

Es importante dejar de desear que los demás sean como «yo quiero que sean»… es importante permitir que ellos sean tal y como son… Esto no significa que permitiremos que ellos nos hagan sentir mal o que nos tracten de una manera rígida e incluso violenta… no significa que debemos de someternos a sus juicios y deseos y hacer lo que ellos dicen que hemos de hacer… no… Permitir que ellos sean como son significa dejar de desear que sean diferentes… dejar de generar lucha interna y resistencia para que cambien… significa simplemente decir: «bien, ellos son así, permito que sean así, dejo de desear que cambien»… Pero este permitir no incluye el hecho de someterse a sus órdenes y juicios.. es algo más profundo…

Cuando una persona nos hace sentir mal, debemos de comunicarle con cariño que no permitimos que nos haga sentir mal… Si esa persona no lo comprende, entonces, debemos poner distancia, alejarnos… pero no seguiremos deseando que cambie… «él es así y así va a seguir siendo, no va a cambiar para ser lo que yo quiero que sea.. pero me puedo alejar de él porque me siento atacado, herido y no permito que nadie disturba mi paz»… Cuando la vida nos pone delante a personas que nos hacen sentir mal y deseamos que cambien, esto es una prueba para nosotros… una prueba para trabajar la erradicación del deseo de que ellos cambien… para trabajar la aceptación, aceptarlos tal y como son… pues esto es una forma de evolución «

D/A

Conexión con Dios

La casualidad no existe, pero si la sincronicidad

21 marzo, 2017

La casualidad no existe, existe la sincronicidad

A todos nos ha pasado en alguna ocasión una coincidencia que parecía tan improbable que nos resulta mágica y epifánica, como si existieran conexiones entre sucesos, personas o información a través de hilos invisibles que tan sólo podemos vislumbrar por momentos.

Seguro que alguna vez te ha pasado que un libro o un anuncio publicitario te han dado la respuesta a esa duda que continuamente te estabas planteando, que ibas a llamar por teléfono a una persona y en ese mismo instante, es ella la que te llama, que has tenido un encuentro inesperado en un lugar inesperado o que has encontrado a la persona exacta cuando la necesitabas apareciendo de la nada. Esto no es casualidad, sino sincronicidad, uno de los aspectos más enigmáticos y sorprendentes de este universo.

¿Qué es la sincronicidad?

El psicólogo Carl G. Jung fue quien acuñó el término de sincronicidad, refiriéndose a “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera no causal”, como la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene cierto sentido para la persona que lo observa.

Jung llegó a la conclusión de que hay una íntima conexión entre el individuo y su entorno, que en determinados momentos ejerce una atracción que acaba creando circunstancias coincidentes, teniendo un valor específico para las personas que la viven, un significado simbólico. Son este tipo de eventos los que solemos achacar a la casualidad, la suerte o incluso a la magia, según las perspectivas que tenemos.
La sincronicidad nos representaría en el plano físico por ejemplo, la idea o solución que se esconde en nuestra mente, maquillada de sorpresa y coincidencia, siendo de esta manera mucho más fácil alcanzar.

Una experiencia sincrónica suele venir a nuestras vidas cuando menos nos lo esperamos, pero en el momento exacto, cambiando en ocasiones la dirección de nuestras vidas e influyendo en nuestros pensamientos. Pero para ello, tenemos que estar receptivos y atentos al mundo que nos rodea, creando la apertura a esa posibilidad de sincronicidad.

Cuanto más alertas estemos con respecto a nuestro entorno, más probabilidades habrá de que ocurra la sincronicidad a nuestro alrededor o al menos, que le prestemos atención desde pequeñas conversaciones, canciones de la radio o mensajes publicitarios, por ejemplo, hasta encuentros aparentemente “fortuitos”. Tan sólo hay que estar atentos.

Si dejamos a las circunstancias fluir y no presionamos ni forzamos la ocurrencia de sucesos o la voluntad de las personas, mientras mantenemos una actitud receptiva y de apertura, dejándonos llevar por nuestra intuición y nuestra sabiduría interior, nos abriremos a “la magia” que nos ofrece la experiencia de la sincronicidad. Si sabemos escucharla puede convertirse en una buena guía para nuestras vidas.

Quizás esta sea una de las muchas leyes universales que no puedan ser probadas con demasiada seguridad, pero que sin embargo su presencia ha guiado la vida de multitud de personas sin siquiera pensarlo, y es una de las razones que nos hace mantenerla vigentes.

Incluso este artículo puede haber sido fruto de la sincronicidad.

-Gema Sánchez Cuevas-

Autoestima

ERES UNA PERSONA ALEGRE ?

20 marzo, 2017
Quizás la caracterísctica que más me atrae y con la que sintonizo en las personas es su alegría, pero no esa falsa o efímera alegría del chiste y la risotada, sino quienes parecen vivir en un estado de felicidad constante y podemos sentir las bellas vibraciones que emanan de su Ser…
Uno de los indicadores de que una persona ha alcanzado un alto nivel de conciencia es su serena alegría. Alguien que está contento con la vida que tiene, que da gracias continuamente y ha abandonado la queja solo puede estar viviendo bajo el ala de la abundancia y eso le genera alegría.
Una persona triste, amargada, descontenta con su vida no puede sintonizar con lo más elevado del Ser, por eso se mantiene vibrando en bajas tonalidades y hace de la queja y la rabia una constante que no le deja ver posibilidades de sanar su vida…
En mi adolescencia, me dijo una monjita –y ella a pesar de ser religiosa era una iluminada– que el indicador de una persona altamente espiritual era su alegría, pero una alegría real, que brote del corazón… no confundir con mantener siempre una sonrisa en el rostro…
Años más tarde casi esas mismas palabras usó un maestro para definir a un ser “conectado” o espiritual… Y es que la alegría es la manifestación externa de la paz que habita en el corazón, del amor que llevas dentro, de la gratitud que sientes por el Universo, de la aceptación de los sucesos de tu vida, de la compasión que te une a todos los seres de la Creación, del respeto por ti mismo y por los demás…
Una persona alegre tiene apertura del corazón. Es capaz de aceptar a los demás, de tolerarlos, de comprenderlos. No necesita estar riendo todo el tiempo, sino que valora el canto de los pajaros, la nieve de la montaña, el sol reflejado en la espuma de las olas, el llanto de un bebé…
No pierde su capacidad de asombro y no la escucharemos quejarse ni molestar a otros. Y es que la alegría te eleva… imposible que algo nos afecte o sentirnos mal cuando vibramos en gozo y júbilo… A veces creemos que tenemos que sentarnos a mirar esas horribles películas de humor holiwodense en en donde el protagonista hace estúpidas payasadas con el único afán de hacernos reir, para encontrar alegría. Pero esa es precisamente la falsa alegría, esos momentos que te hacen evadir tu realidad… y nada más… Se acaba la película y se acaban las sonrisas… Insisto en que sonrisas no son sinónimos de alegría. La sonrisa es una demostración externa que no necesariamente es el reflejo de algo interior… la alegría es un estado del ser y proviene de la conexión con el espíritu. Una persona consciente de su luz interior no tiene motivos para estar triste o sentirse solo. Sabe que siempre está acompañado de su espíritu, que la abundancia del Universo brota a raudales de si mismo, que el Universo es su cómplice y siempre está conspirando a su favor… que confía en que todos los acontecimientos de la vida obedecen a decretos superiores que quizás no alcance a comprender, pero siempre serán para mayor desarrollo y crecimiento interior… Y vale la pena integrar la alegría a nuestras vidas. Pero no una apariencia de contento, sino una alegría sincera, que nace del alma y que no necesita reir ni llorar para mostrarse… Una serena alegría de estar aquí y ahora vivenciando la maravilla de la existencia humana.
error: Tu esencia Divina 2015