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La Medicina es Ahora
Deja que tu experiencia actual se convierta en lo más fascinante de todo el Universo.
Cualquier cosa que esté surgiendo en este momento – ya sea confusión, temor, enojo, dolor o tan sólo un sentido de no saber qué camino tomar – deja que ese movimiento te cautive, te fascine, permite que llene todo el espacio con su esencia. Recíbelo abiertamente y no juzgues su existencia, sea lo que sea.
Y si no puedes recibirlo, si sientes alguna dificultad para permitirlo, ¡maravilloso!, permite eso también.
Acepta esa no-aceptación. Acepta tu incapacidad de aceptar una bendita cosa. Permite que incluso eso sea fascinante, como cuando eras un bebé.
Permite que la turbulencia de este momento se convierta en un arroyo y permite que el arroyo se convierta en un río embravecido y deja que el río fluya hacia el océano y date cuenta de que aquello contra lo que habías estado luchando no estaba separado de la inmensa inteligencia que llamamos Vida.
Sólo era un clamor inteligente pidiendo tu completa atención. El agua (la consciencia) puede asumir cualquier forma – remolinos, lagos, canales, ríos, océanos – porque es todo lo que hay. La resistencia es inútil cuando tú eres todo.
No hay nada que hacer, no hay hacia donde ir. Ahora es el único camino. La herida contiene toda la medicina. Esto es amor más allá de su propia descripción.
Jeff Foster
Mi corazón resplandece… se llena de júbilo y mi aura fulgura con la noticia divina de que a mí me toca acompañarte hoy… porque Dios ha decidido que llegue a tu vida y me encargue de que tu día sea especialmente feliz… que siempre recuerdes los momentos de magia que hoy traigo para ti.
Ven… acércate a mí… descansa en mi corazón… observa con tus ojos espirituales un espacio verde… bellísimo… tranquilo… junto a un lago azul.
Tú y yo, tomados de la mano… caminamos plácidamente sobre la húmeda hierba. Tú me comentas tus anhelos… tus deseos… tus aspiraciones… yo dulcemente contesto a tus inquietudes.
Hoy he llegado a tu lado para dar testimonio del amor incondicional de los ángeles… para asegurarte que siempre estaremos junto a ti… esperando tu atención para aconsejarte, guiarte, protegerte y velar por ti.
Jamás te fallaremos. Recuerda que este día es memorable porque la entrega que hoy te hago de mi amor, es para la eternidad.
Nunca dejaré de amarte. Ahora… empieza a disfrutar de este día y mantén esta sensación de bienestar que he depositado en tu corazón. Sal a conquistar al mundo entero. No olvides que yo estoy junto a ti. Tu Ángel
D/A
ENCONTRAR TU CENTRO
Perdemos centro cuando nos subordinamos a nuestros trabajo, proyectos, relaciones. Vivir con más paz y poder significa reconocer el verdadero centro de nuestra vida.
Hoy sentimos que la vida nos jala a las cuatro direcciones, norte, sur, este y oeste sin reconocer que hay un quinto punto que es el centro, el cual mantiene unida nuestra vida.
Estar centrado significa mantener el contacto con uno mismo desde lo más profundo, es decir, ser más conscientes de nuestras propias energías, prioridades y valores.
Tomar un tiempo con regularidad para nosotros nos permite sentir que seguimos en contacto con quienes somos.
El poder de decir NO, esta es una practica esencial para el equilibrio interno y la paz. No querer decepcionar a otras personas o herirlas, nos rebajamos y complicamos la vida con obligaciones que no queremos.
Es más valiente quien sabe decir NO, es una fuerza interior que nos ayudar a vivir de una manera más auténtica.
Aprender a decir No sin culpa, al hacerlo lograremos que el estrés de nuestras vidas se reduzca y tendremos más tiempo para lo que realmente valoramos.
Decir que NO es un arte que requiere práctica.
Mientras intentamos vivir las pautas de otras personas, tendremos conflictos internos y no conseguiremos florecer.
Ahora bien, nuestro centro emocional proviene de nuestros valores esenciales. Si conectamos conscientemente nuestras decisiones con nuestros valores más profundos, obtendremos más poder y paz.
¿Cuáles son esos valores esenciales para ti?
Piensa en 5 por lo menos. Cuando los tengas claros la pregunta serì:
¿Estoy preparado para vivir cada uno de ellos?…
El valor es atreverse a cambiar… no hay nada ni nadie que valga lo que vale tu PAZ…
Gaby Vargas
VUELVE… ESO ES TODO
Cada vez que te des cuenta de que te has ido al pasado o al futuro, no te sientas culpable, no te crees problemas por ello.
Simplemente, vuelve al presente. No pasa nada. Simplemente, recupera tu conciencia.
La perderás millones de veces; no te va a salir ahora mismo, inmediatamente. Puede suceder, pero no puede suceder por tu causa.
Es un modo de conducta fijo desde hace tanto, tantísimo tiempo, que no lo puedes cambiar de buenas a primeras. Pero no te preocupes, la existencia no tiene ninguna prisa. La eternidad puede esperar eternamente. No crees tensiones por ello.
Cada vez que sientas que te has perdido, vuelve; eso es todo.
No te sientas culpable; eso es un truco de la mente, que está otra vez jugando a sus juegos. No te arrepientas. Simplemente, cuando pienses, vuelve a lo que estuvieras haciendo.
Si estás tomando un baño, vuelve; si estás comiendo la comida, vuelve; si estás dando un paseo, vuelve.
En el momento en que sientas que no estás aquí y ahora, vuelve… Simplemente, inocentemente, no crees culpa. Si te sientes culpable, no has entendido nada.
La eternidad no tiene problemas; todos los problemas existen en el plano horizontal (el ego).
El plano vertical (el Ser) no conoce problemas; es puro gozo, sin nada de ansiedad, sin nada de angustia, sin ninguna preocupación, sin ninguna culpa, sin nada.
Sé simple y vuelve.
Te perderás muchas veces, dalo por seguro. Pero no te preocupes por ello. Así son las cosas. Te perderás muchas veces, pero eso no importa. No prestes atención al hecho de que te hayas perdido muchas veces, presta mucha atención al hecho de que te has reincorporado muchas veces.
Que te pierdas es algo natural. Eres humano, has vivido en el plano horizontal (el ego) durante muchísimas vidas, así que es natural. Lo estupendo es que has regresado muchas veces. Has hecho lo imposible; siéntete feliz por ello.
En veinticuatro horas te perderás veinticuatro mil veces, pero te reincorporarás otras veinticuatro mil veces. Y ahora empieza a funcionar un nuevo modo. Has regresado un montón de veces; ahora se empieza a abrir una nueva dimensión, poco a poco.
Cada vez serás más capaz de mantenerte consciente, cada vez serán menos las idas y venidas. El recorrido de ida y vuelta se irá acortando cada vez más. Cada vez te olvidarás menos, cada vez te acordarás más; estás entrando en la vertical (el Ser). De pronto, un día, la horizontal (el ego) desaparece. La conciencia gana intensidad y la horizontal desaparece.
A esto es a lo que se refieren el Budismo Zen, el Vedanta y los hindúes, al decir que este mundo es ilusorio. Porque cuando la conciencia se hace perfecta, este mundo, este mundo que has creado a partir de tu mente, simplemente desaparece. Y otro mundo se te revela.
El Maya desaparece, la ilusión desaparece… la ilusión está ahí a causa de tu sueño, de tu inconsciencia.
Si puedes recordar, aunque sea una sola vez, que esto es un sueño, eso provoca un choque y el sueño se hace pedazos y tú te despiertas.
Este mundo que ves a tu alrededor no es el mundo real.
No es que no exista: sí que existe, pero lo estás viendo a través de un velo de sueño. Entre tú y él está la inconsciencia, la identificación.
Osho
LOS CONFLICTOS FAMILIARES
El universo funciona como una energía que busca restablecerse, algo así como una energía de amor que busca “corregir” todo aquello que se encuentra distorsionado.
Es en otras palabras, la Ley de Amor restaurando el universo.
Esta es la razón por la que en ocasiones, coloca aquellos seres que antes fueron nuestros enemigos, nuestros «juzgadores», nuestros inquisidores…, para que sean nuestros familiares más cercanos, así como también nuestros vecinos, o amigos, o compañeros…, en especial lo hace en esas relaciones muy directas en las que hay un intercambio constantes de situaciones “buenas” y “malas”, tal como sucede en las relaciones de padres e hijos…
Pero, ¿qué hay que hacer cuando tenemos situaciones de odio, sufrimientos, conflictos, así como también cuando hay poco o ningún entendimiento?
A continuación, algunas sugerencias, y como este es un espacio de interacción, en los comentarios puedes agregar tus sugerencias…
– Haz mucho silencio, porque la quietud trae estabilidad emocional a tu espíritu.
– Reflexiona en cada situación. La reflexión contribuye a desarrollar el nivel del discernimiento, que a la vez contribuye en el fortalecimiento del libre albedrío.
– Deja que la vida continué su ritmo, «déjate llevar por el río». No fuerces situaciones. Si te odian, deja que te odien, en algún momento cambiarán de actitud, y si no les alcanza esta vida, lo harán en otra, PUES TENEMOS MUCHO TIEMPO.
– Ama y sirve al prójimo, por ejemplo, si no tienes una madre a quien le puedas dar amor, busca otra que lo necesite. Visita un asilo de ancianos y da amor a todos aquellos que no tienen hijos amorosos. Ese dar se te retribuirá, si no ocurre en esta vida, será en otra PUES TENEMOS MUCHO TIEMPO. También puedes hacerlo con los niños de un orfanato, o algún vecino, o familiar cercano que necesite de apoyo.
– Cambia internamente, cambia para bien tu personalidad y tu carácter pues en la medida en que vibres más alto, podrás atraer situaciones que reconforten tu espíritu.
– Practica lo que dice la Oración de la Serenidad: «Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia. (Escríbela en un papel grande y pégala en la pared, o haz planas en un cuaderno).
– Debes reconocer el o los problemas, junto las personas, las circunstancias, los motivos del conflicto, los momentos de sufrimiento, los motivos de preocupación…, y con ello todas las cualidades “negativas” que se expresan en ti y que deben ser reconocidas y transformadas. Es en este reconocimiento, donde se encuentra la clave de la evolución del espíritu.
– Practica el perdón. Perdón no es rogarle a alguien que te acepte o humillarte ante él. Perdón es reconocer que has estado expresando sentimientos y emociones que te han estado afectando y que debes transformarlos para tu bien, no para complacer a los otros.
– Si te equivocaste, vuélvelo a intentar.
– Sé tú mismo
Desconozco el autor.
¿QUÉ TAL SI ME PERDONO?
Me he sentado a tomar un café conmigo misma frente al espejo y me descubrí alzándome la ceja como siempre, entonces me dije a mi misma; ¡Ya estuvo bueno de ser tan dura! y qué lo mejor era simplemente. Perdonarme.
Me perdono por dejarme en último lugar infinidad de veces…
Me perdono por hacerme pedazos para completar a otros…
Me perdono por no tener tiempo para mí…
Me perdono por no hacerme caso, y tropezar con el mismo obstáculo una y mil veces.
Me perdono por poner mi salud como un pendiente y no como una prioridad…
Me perdono por haber hablado de más…
Me perdono por haberme callado…
Me perdono por confundir resignación con tolerancia…
Me perdono no gastar en mí lo que sin reparo gasto en alguien más que a veces no lo merece…
Me perdono por mentirme…
Me perdono por no verme al espejo más seguido…
Me perdono por no ser más amable conmigo misma…
Me perdono por no tenerme paciencia ni tener constancia…
Me perdono por ser tan ruda cuando se trata de mí…
Me perdono no encajar en un molde…
Me perdono por no permitirme muchas cosas…
Me perdono por no disfrutar de otras tantas…
Me perdono por no valorar los momentos que valen la pena y darme cuenta muy tarde…
Me dije a mi misma; debemos aprender a soltar, a dejar ir y sobre todo; ¡A perdonar!. Debemos hacer frente común contra el mundo que está en nuestra contra… simplemente es el mundo y la gente es gente con lo bueno y con lo malo, a veces sólo estamos parados en el camino equivocado con alguien que viene todo pulmón y nos arrasa sin miramientos.
¡Si, me perdono para empezar a vivir!
Autor Male Capetillo Cabrera
Escritora y bloggera
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Para salir a vivir primero hay que perder el miedo
Es común encontrar a lo largo de nuestra vida personas que se bloquean constantemente a sí mismos por causa del miedo.
Esto podemos encontrarlo en cierta medida en cada uno de nosotros: el miedo es libre, natural y propio de cualquiera que se enfrente a desafíos de vivir.
Sin embargo cuando éste es un obstáculo, debemos aprender a perder el mismo y comenzar a vivir más plenos.
perder el miedo a vivir Cómo empezar a perder el miedo a vivir
En tal sentido, es importante que el miedo se asuma como una emoción más, que se le atribuya un peso específico de acuerdo a las circunstancias y que de un momento a otro la dejemos ir.
Quedarse estancado en el miedo es de los peores errores que se pueden cometer: este paraliza, inhabilita cualquier chance de mejora o salida, para luego enroscarse sobre sí mismo en una maraña de arrepentimiento.
Si quieres comenzar a vivir, necesitas perder el miedo y ver más allá de tu cabeza.
Tener miedo a lo desconocido puede ser de gran ayuda, puesto que nos pone en alerta y nos ayuda a protegernos, pero cuando ese miedo se transforma en límite y no permite que tengamos desafíos personales para superarnos, debemos entonces pensar si se trata de un miedo útil o no. El miedo útil y el inútil
Una mujer atrapada en un frasco por miedo a vivir.
El miedo es una sensación anclada en lo más profundo de nuestro cerebro: el cerebro reptil o primario, es decir las primeras y más antiguas formaciones cerebrales. Estas comprenden las sensaciones más elementales, asociadas a necesidades básicas como hambre, sed y reproducción. El miedo es, en principio, una alerta con la finalidad de protegernos de un peligro que se percibe inminente.
No obstante, el contexto en el que nos desempeñamos no tiene depredadores en cada esquina, prestos a devorarnos, como nos hace pensar nuestro cerebro. Sin embargo, en ese sentido es muy útil para protegernos de amenazas físicas en contextos que lo requieran para vivir. Por otra parte, el miedo se vuelve inútil cuando la fuente de todos los peligros es la propia mente y toda nuestra parálisis responde a una interpretación errónea de la realidad. La sensación de miedo se convierte entonces en un obstáculo más que en una herramienta. Sal a vivir
perder el miedo a vivir para conseguir la libertad
Para deslastrarnos de esta sensación de desasosiego abrumadora, existe un sencillo truco. En lugar de decir “me da miedo” cambiarlo por “me gustaría que”. A la hora de elaborar una frase “me da miedo pedir un préstamo” se puede cambiar por “me gustaría pedir un préstamo para hacer un viaje a la India”. Tal modificación en el lenguaje nos hace pensar en positivo y reduce el estancamiento al concentrarse en la meta en lugar de los obstáculos. Vivir sin miedos es imposible, pero reducir la sensación si lo es y más aún comenzar a atrevernos a los desafíos.
Centrarse en el miedo no puede ayudarte a superarlo, el camino correcto es cambiar nuestra manera de ver a través del miedo nuestros propios desafíos. Cuando conseguimos una mirada diferente, es cuando podemos enfocarnos fuera del miedo y poder ver otras posibilidades, sin dejar de tomar precauciones, pero sin tener barreras inútiles que nos impidan vivir.
Redacción: Equipo de Vida Lúcida
Y vendrán días hermosos…
Claro que hay problemas en tu vida, lo anormal sería que no tuvieras problemas.
Lo importante es aprender a darles solución.
Aprender a dar solución a cada problema en el momento justo sin darle largas.
Así los problemas no se convertirán en un peso.
Aprende a vivir la realidad de cada día. Estamos muy acostumbrados a decir:
«Lo haré mañana» Cuando el hoy aún está disponible.
Acostúmbrate a solucionar los problemas según vayan viviendo y verás cuántas cosas eres capaz de hacer.
Tu vida entrará en una dinámica de acción y éxitos que a ti mismo te asombrará.
Lo primero que constatarás será que todo puede conseguirse en la vida.
Las dificultades se aprenden a superar.
No te rindas ante los obstáculos y vuelve a empezar cada día.
Tendrás en tu mano la alegría de vivir, tanto interna como externamente.
D/A
Padre Dios Todopoderoso
fuente de la salud y del consuelo,
acudimos a Ti en este momento
en el que por la enfermedad
experimentamos la fragilidad
de nuestros cuerpos.
Ten piedad Señor
de los que están sin fuerzas,
devuelveles la salud y quedaran sanos.
Has efectivos los tratamientos médicos.
Libralos de los efectos secundarios
de la medicina y has lo que la medicina
no alcanza a hacer.
Realiza un milagro de tu amor
y concédeles la salud del cuerpo,
la paz del alma, para que libres
de toda enfermedad
y recobradas las fuerzas puedan
servirte mejor a Ti
y a nuestros hermanos.
Lo pedimos en el nombre
de tu hijo Jesucristo
con la santísima Virgen María
nuestra madre orando en la fuerza
del Espíritu Santo a Ti,
que vives y reinas por los siglos
de los siglos.
Amen.
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No juzgar.
Practicar el no juzgar ayuda a calmar a la mente, pues cuando juzgamos alimentamos al ego.
Juzgar no es solamente criticar, desde el momento que etiqueto algo como bueno o malo ya estoy juzgando.
En mi necesidad de imponer mi razón es donde radica mi juicio. Para la divinidad que radica en mí, para el Universo, para la naturaleza no hay bueno ni malo, hay frecuencias altas y bajas, hay acciones y reacciones, hay opuestos necesarios para los contrastes.
Para nuestra divinidad todo simplemente ES. Es el ego el que me hace juzgar y etiquetar una situación o persona como injusta, como mala, como equivocada y es este juicio el que me causa dolor a mí, el que me separa y el que me aprisiona en mi mente.
Si acepto que todo simplemente ES, el ego se empieza a debilitar y también mi dolor hacia lo que juzgo.
Hoy acepto más allá de las etiquetas de mi sexo, mi nacionalidad, mi raza, mi especie, mis cualidades, mis no-cualidades, mi físico, mis miedos, mis sueños…
¡Hoy acepto que simplemente SOY!
Claudia Hernández










