CONTEMPLAR LAS ESTRELLAS ![]()
En las culturas y creencias más antiguas de la humanidad, observar el cielo, las nubes
, la luna
, el sol, las estrellas era un hábito.
Era el momento del día, en que el ser humano, en ese encuentro con el universo, se reconectaba con el todo.
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Así, el ser en su interior lograba reconocer que era una representación de todo lo que existe y de este modo también se contemplaba
dentro de sí.
De manera, que mientras más observaba el universo,
más viajaba hacia dentro. ![]()
Sabía que esta práctica no solo se daba el privilegio de activar la sanación en términos generales; sino también, permitía la dicha de sentir el abrazo ![]()
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del cielo (el abrazo de Dios).
Podía sentirse como parte de la familia estelar ![]()
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: la luna, los planetas, las estrellas, las constelaciones-galaxias; y a su vez de lo micro: moléculas, células, átomos, neutrones, protones…
Un ser horizontal que viajaba en círculo hacia lo creativo
, espontáneo, vivo… un ser feliz de ya tenerlo todo
: ¡Disfrutarlo, era la tarea!
De allí, el ser de naturaleza sabia
, se permite contemplar el cielo, sea de día o de noche y en cada uno de esos encuentros, sonríe porque sabe que es abrazado permanentemente y siente la calidez del todo; dándose la oportunidad de multiplicar el abrazo siendo una estrella ![]()
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abrazadora que alumbra desde este planeta para ser contemplada desde el cielo.
Y tú ¿has sentido el abrazo del cielo? ![]()
Jorge Vargas
FORMAS DE REGALAR TU ENERGÍA (NO LO HAGAS)
1. CUANDO ayudas a alguien que No te lo pidió.
2. CUANDO te ofreces a limpiar o intervenir en la situación de alguien, sin que lo haya pedido.
3. CUANDO prometes y no cumples.
4. CUANDO dices tus proyectos sin haberlos concretado.
5. CUANDO permites que alguien te saque de tus casillas y te robe tu paz.
6. CUANDO dejas de lado tus convicciones por apoyar a otros. Cuando aconsejas a otros que NO te están pidiendo opinión e insistes en cambiarlo o apoyarlo porque según “tus parámetros” sabes que algo está mal en él/ella.
Aquí infringes las leyes, tú no sabes si lo que esa persona vive está en la Ley … y si eso es lo que necesita Vivir para pagar karmas o para evolucionar y por desconocimiento paras o rompes su proceso.
7. SI TU energía magnetiza con otro ser (te enamora). Y no eres correspondido(a), no te desgastes energéticamente, entiende SUELTA eso.
Lo que conseguirás son mentiras tras mentiras pudiéndote llevar al extremo de un caos eléctrico, anorexia energética.
Es la oportunidad de pulir algún karma del pasado, aceptando, soltando y fluyendo.
8. No te desgastes en pensamientos.
9. No le robes a nadie su PAZ.
10. Hay que ser congruentes.💎⚜️🍀✨
Conserva tu energía no la regales
No gastes energía en cosas que no suman…
Desconozco el autor
CUMPLIR NUESTRO PLAN DIVINO EN LA TIERRA
Como portadores y seres de Luz, la prosperidad es necesaria para que el mayor tiempo posible esté disponible para el trabajo espiritual.
La prosperidad es más que dinero. Es una corriente de energía que desciende a todos desde la Fuente de Vida común, manifestándose como éxito espiritual y material.
Para que la eterna Edad de Oro comience en la Tierra, la humanidad necesita desarrollarse y los individuos deben esforzarse hacia una forma de vida más próspera, abundante y bendecida para todos, que es la forma en que Dios siempre ha querido que sea la vida.
La lluvia dorada de la prosperidad divina brilla continuamente sobre el mundo.
Nuestro divino Padre y Madre quieren que sus hijos no conozcan ninguna necesidad y vivan una vida abundante.
Es necesario abrirse a la Luz y desarrollar una mentalidad de prosperidad, así como creer en la herencia de uno como hijos amados de Dios, con derecho a sus riquezas.
La abundancia abarca el amor, la sabiduría, los talentos y las virtudes, así como los bienes materiales; incluye todo lo que necesitamos para cumplir nuestro Plan Divino en la Tierra.
La energía de Dios debe venir a nosotros sin obstáculos, y traer transformación y bienestar a medida que pasa por nuestras manos.
Debemos entender que no somos pobres, ni mendigos, sino Hijos e Hijas de Dios, y que en virtud de ello tenemos derecho al bien que Él desea darnos a través de las generosas manos de la Madre del Mundo.
Solo en una Edad de Oro, cuando la Madre divina es adorada y el rayo femenino consagrado en los corazones de los hombres, las civilizaciones pueden lograr prosperar. En tales épocas en el pasado, la Madre divina ha derramado sus dones sobre la Tierra en gran medida.
Angélica Uzcátegui










