NO SE PUEDE VIVIR SIN…
No se puede vivir sin concederse el derecho a ser feliz, ni perdonarse los errores que conviertes en condena y te llevan a la derrota una y mil veces.
No hay mayor injusticia con uno mismo, que morir en vida y dejar escapar las pequeñas cosas que te hacen despegar con los pies en el suelo.
No existe mayor tortura, que perder días de una vida que no tiene vuelta. Vas solo de ida.
Tienes derecho a no ser hoy quien eras ayer.
La vida cambia…como tú. Y lo que ahora es maravilloso…mañana es la decepción más grande.
Está prohibido contar lo que se pierde, porque tú has venido a sumar.
No puedes cambiar las cosas que fueron…pero sí soñar lo imposible hasta convertirlo en realidad.
No se lo digas a nadie. Shh…
En silencio. Shh… «El mundo no puede permitirse el lujo de perderte. Y esa… es tu magia….». * Emilio Leiva
«Soy la que extraña a los que ama y la que olvida a quienes la olvidaron, la que se rompió como un cristal cuando la vida le dio de lleno la peor pedrada.
Soy la que no sabe de rencores, la que se enoja fácil y se desenoja más fácil pero no pierde la memoria. La que se preocupa por todos porque todos los suyos son un pedazo de si misma.
Soy la lluvia calma cuando las ausencias inundan los ojos y también soy la tormenta que se puede desatar en un suspiro.
Soy la que ama, más allá de ella misma sin importar cuanto amor hay del otro lado de la acera pero que está aprendiendo a distinguir quien si, quien no.
La que ve más allá de las máscaras por mucho que se quieran disfrazar.
Soy la que la vida forjó a fuego y golpes como el acero de las espadas.
Soy la que sostienen las raíces aunque le hayan nacido alas.
Soy la noche con sus secretos y el día con su luz, el invierno que da paso a su primavera porque la vida no es un invierno eterno y aunque no queramos verlas llegarán las flores.
Soy quienes me amaron y quienes no lo hicieron, quienes me tendieron la mano cuando no lo esperaba y la mano que nunca llegó pero creí que estaría ahí para mi cuando la necesitara.
Soy fiel a lo que siento, a lo que vivo, a las emociones que corren por mis venas.
No soy lo que todos quieren, ni lo que todos esperan… soy la que pocos conocen y menos comprenden.»![]()
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Soy la que Soy… con mis miedos. mis indecisiones a veces, pero Soy fiel a mis afectos.
GES
NUESTRO CUERPO CAMBIA DE ADENTRO HACIA AFUERA
Todas las disfunciones son causadas por desequilibrios genéticos, nutricionales, mentales, emocionales y toxicidad.
Todo esto podemos cambiar muy fácilmente, con un poco más de iluminación y la voluntad de honrar nuestros cuerpos y nuestra encarnación.
Las etiquetas puestas a las enfermedades por las autoridades médicas terrenales son muy relativas. Es solo reconocer cómo estos desequilibrios se manifiestan individualmente en nuestros cuerpos.
El mayor descubrimiento que debemos hacer en el campo de la salud es la «conciencia» de que podemos cambiar nuestros hábitos alimenticios, comenzando hacer más ejercicio físico, reduciendo el nivel de estrés físico y emocional, a las viejas creencias que nos mantienen en un estado de enfermedad y fatiga.
Descubriremos una forma de vida holística y más integrada, que favorecerá una salud perfecta de nuestros cuerpos. La verdadera curación sólo puede venir del alma y de la conciencia.
Las modalidades de tratamiento externo son siempre secundarias, y sus ventajas solo pueden reflejar los cambios internos que realizamos. “El cuerpo físico es el espejo de nuestra conciencia.
En la encarnación de este planeta, vivimos «en un mundo de espejos». A medida que sanemos nuestras emociones, nos amaremos incondicionalmente, abriendo hacia los caminos de una conciencia superior aplicando las leyes en nuestra vida diaria, y nuestro cuerpo reflejará estos cambios transformándose.
El viejo adagio: «Hombre, cúrate a ti mismo» es, de hecho, la sabiduría que descubriremos.
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