Aprende la lección y sánate

¿ Qué causa el estrés ?

18 septiembre, 2016

¿ Qué causa el estrés?

Las sensaciones de estrés son ocasionadas por el instinto que el cuerpo tiene de defenderse a sí mismo.

Este instinto es bueno en emergencias, como salirse del camino si viene un carro a alta velocidad. Pero el estrés puede causar síntomas físicos si continúa por mucho tiempo, por ejemplo, en respuesta a los retos de la vida diaria y a los cambios.

Ante esta situación, es como si su cuerpo se preparara para saltar del automóvil pero usted aún esta ahí. Su cuerpo está trabajando más de lo necesario sin tener ningún lugar donde poner toda esa energía adicional. Esto puede hacerlo sentir ansioso, temeroso, preocupado y tenso.

¿Qué cambios pueden causarle estrés?

Cualquier tipo de cambio puede hacerlo sentir estresado así sea un cambio bueno. No es solamente el cambio o el suceso en sí, pero también la forma como usted reacciona ante éste, lo que importa.

Lo que es estresante es diferente para cada persona. Por ejemplo, una persona puede sentirse estresada al jubilarse, a diferencia de otras. Entre otras situaciones estresantes, se encuentran un despido laboral, cuando su hijo o hija se marcha de la casa o regresa a ella, la muerte de un cónyuge, el divorcio o el matrimonio, una enfermedad, una lesión, una promoción en el trabajo, problemas de dinero, una mudanza o el nacimiento de un hijo.
¿Puede el estrés causarme problemas de salud?
Sí e, incluso, puede empeorarlos. Hable con su médico de la familia si usted piensa que algunos de sus síntomas son por causa del estrés. Es importante cerciorarse de que sus síntomas no son causados por otros problemas de salud.
Señas posibles de estrés
Ansiedad
Dolor de espalda
Estreñimiento o diarrea
Depresión
Fatiga
Dolores de cabeza
Presión arterial (sanguínea) elevada
Dificultad para conciliar el sueño o insomnio
Problemas en sus relaciones con los demás
Sensación de “falta de aire”
Rigidez en el cuello o en la mandíbula
Malestar estomacal
Subir o bajar de peso
¿Qué puedo hacer para disminuir mi estrés?
El primer paso es aprender a reconocer cuando usted se está sintiendo estresado. Las primeras señas de estrés incluyen tensar los hombros y el cuello, o cerrar las manos en forma de puño. El siguiente paso consiste en escoger un método para manejar el estrés. Una forma es evitar el evento o la cosa que le produce el estrés; pero con frecuencia esto no es posible. Una segunda alternativa es cambiar la forma como usted reacciona ante el estrés. Por lo general, esta es la mejor opción.
Consejos para manejar el estrés
No se preocupe por las cosas que usted no puede controlar, tales como el clima.
Resuelva los pequeños problemas. De este modo, puede adquirir una sensación de control.
Prepárese lo mejor que pueda para sucesos que usted sabe que pueden ocasionarle estrés, como una entrevista de trabajo.
Trate de ver los cambios como un reto positivo, no como una amenaza.
Trate de resolver los conflictos con las demás personas.
Hable con un amigo en el cual usted confía, con un familiar o con un asesor psicológico.
Fíjese metas realistas tanto en la casa como en el trabajo. Evite el exceso de planes.
Haga ejercicio de manera regular.
Coma comidas bien balanceadas en forma regular y duerma lo suficiente.
Medite.
Participe en algo que no le produzca estrés, tal como en deportes, eventos sociales o aficiones.

Si te gusto comparte la reflexión .

gracias de la web

Autoestima

Pasos del camino al amor

18 septiembre, 2016

PASOS DEL CAMINO AL AMOR

1/ Primero, contigo mismo/a.
Sólo cuando estás bien contigo mismo/a, puedes estar bien con los demás.

2/ Manejar la soledad.
Sólo cuando manejas tu soledad, puedes manejar tu relación con los demás.

3/ Solo se da lo que se conoce o lo que se tiene.
Necesitas valorarte para valorar, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene o lo que no conoce, y se tiene o se conoce a través de la práctica, que te lleva a la experiencia.

4/ Paz interior.
Ningún Ser te dará la Paz que tú mismo/a no hayas trabajado en tu interior.

5/ Fantasía que genera frustración.
Pretender que otras personas nos hagan feliz y llenen todas nuestras expectativas, es una fantasía, una ilusión que solo trae frustraciones, tristeza, decepciones, e incluso a medio o largo plazo, depresiones.

6/ Autonomía.
Ninguna persona te brindará la felicidad que tú mismo/a no construyas.

7/ Autosuficiencia.
Sólo podrás ser feliz con las demás personas, cuando seas capaz de decirte: “No los necesito para ser feliz”.

8/ Independencia.
Sólo podrás Amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que chantajear, victimizarte, pedir, obligar, manipular, ni manejar por intereses, a los que dices que quieres.

9/ Requerimientos.
Para Amar, necesitas una humilde autosuficiencia de respeto, comprensión, y practicar de forma perseverante, una libertad responsable.

10/ Coherencia y madurez.

Ámate a ti mismo/a, madura, y el día que puedas decirle a quien sea: “Sin ti, me la paso bien”, ese día, estarás preparado/a para vivir contigo mismo/a o con quien sea.

Si crees que lo merece, comparte, para que llegue a las demás personas, así como llegó hasta ti.

Gracias por tu tiempo.

Aprende la lección y sánate

Qué tengo que aprender …

16 septiembre, 2016
  • Cuando observamos nuestra vida desde una comprensión y un entendimiento elevado, cada persona, cada suceso, cada experiencia que causa dolor o satisfacción cobra sentido, puesto todo es perfecto, todo está en lugar y momento correcto para cumplir con el plan que hemos venido a ejecutar.

    Así que cuando observes alguna experiencia en tu vida que te cause dolor, cuando alguna persona forme (temporalmente) parte de tu vida e igualmente te cause dolor, no te frustres, pues es un excelente momento y oportunidad para avanzar, crecer y cambiar; solo pregúntate, pregúntale a tu Maestro Interior, a esa porción de la Magnificencia del Cosmos que habita en ti.

    -¿Qué tengo que aprender de esta experiencia?

    -¿Qué tengo que aprender de ésta relación?

    -¿Qué tengo que dejar ir?

    -¿Qué tengo que cambiar?

    -¿Qué nuevos recursos personales debo incorporar?

    Y sumérgete al cambio, libérate, transfórmate y crece.

    Buscar cambiar no significa no aceptar tu vida, no aceptarte a ti mismo, más al contrario, significa reconocer que eres algo mucho más grande que tu humana personalidad, es un acto de real valentía, sabiduría y conexión con tu Fuente.

    Gabriel Vallejo

Anímate a ser mejor

¿Dónde encontrar verdadera felicidad o paz duradera?

16 septiembre, 2016

¿Dónde encontrar verdadera felicidad o paz duradera?

Es muy difícil, por no decir imposible, encontrar verdadera felicidad o paz duradera en el mundo de la mente y lo manifiesto, en el mundo de la dualidad y lo transitorio.

Tal vez cierta euforia y excitación puede devenir de identificarnos con una posición mental y defenderla, o de fanatizarnos por un rato con tal o cual cosa.

Pero demasiado rápido esa euforia se suele transformar en vacío, en angustia, en nada.

Podemos atravesar el velo de lo ilusorio soltando todo y yendo más alla, mediante las más diversas formas, por ejemplo mediante la meditación, la autoobservación y silencio interno, la respiración consciente, el caminar en medio de la naturaleza, el compartir y jugar con un niño, el practicar un deporte, o el estar plenamente presentes donde sea que estemos.

Las formas son tan ilimitadas y diversas como cada uno de nosotros.

Lo que importa es que siempre podemos volver a ese espacio de esencialidad dentro nuestro y permanecer por un tiempo allí.

Solo allí encontraremos verdadera dicha y paz.

Y al volver a participar del mundo humano manifiesto notaremos algo diferente, nos sentiremos mucho mejor y con una vibrante sensación de sentido de vida, ya que nuestro mundo concreto se ira imbuyendo de esa realidad esencial no manifiesta.

Y así, “traemos el cielo a la Tierra”. Este viaje de vuelta a nuestro Ser no tiene principio ni final.

Lo podemos hacer todos los días, puede ser parte de nuestra vida cotidiana y nuestra vida cotidiana puede ser parte de él.

De nosotros depende darnos cuenta cuándo necesitamos hacerlo.

Autor: Sebastián Alberoni

Agradecer

El legado personal que nos dejan los abuelos

15 septiembre, 2016

El legado personal que nos dejan los abuelos

Un abuelo o una abuela puede dejarnos en herencia una casa, un campo de manzanos o incluso una preciosa vajilla de cien años de antigüedad. Sin embargo, nada de eso importa para el lenguaje del corazón.

Los abuelos han sido padres y nos han ayudado a ser las personas que somos ahora, con alguno de sus errores, pero también con enormes virtudes.

El legado de un abuelo es, por tanto, doble y tremendamente poderoso.

Simbolizan las raíces de una familia y de una identidad común que no podemos ni debemos olvidar.

Un niño guarda para siempre todos esos momentos vividos con los abuelos.

Porque su relación es diferente a la que tienen con sus padres, es algo más íntimo y puramente emocional.

Una herencia tejida con miles de historias, paseos a media tarde al volver del colegio, es un pastel con ese olor inconfundible que aún recordamos, y es una voz que nunca olvidaremos.

Amo a mi Abuelita Tataita, nunca la olvidare, un ser excepcional …y ahora desde el cielo me cuida.

Conexión con Dios

Los Atributos de Dios.

15 septiembre, 2016

Los Atributos de Dios.

Dios puede experimentarse bajo muchos aspectos, los cuales resumimos algunos de ellos:

Como Luz, Sonido, Paz, Serenidad, Amor, Gozo, Sabiduría y Poder.

Si durante la meditación se experimenta como Luz, aporta serenidad mental, purifica y da claridad. Cuanto más profundamente se contemple la luz interior, más se percibirá que todas las cosas están hechas de luz.

Experimentar a Dios como Sonido es estar en íntima comunión con el Espíritu Santo, o el Om, la Vibración Cósmica. Cuando estás inmerso en el Om, nada puede afectarte. El Om eleva la mente, por encima de las ilusiones de la existencia humana, a los puros cielos de la conciencia divina.

La Paz es una de las primeras experiencias meditativas. La paz, como una etérea cascada, purifica la mente de ansiedades y preocupaciones y le otorga una celestial tranquilidad. La Serenidad es otra experiencia divina. Este aspecto de Dios es más dinámico y más poderoso que el de la paz.

La Serenidad da al devoto el poder de vencer todos los obstáculos de la vida. Incluso en los asuntos humanos, la persona capaz de permanecer serena bajo cualquier circunstancia, es invencible.

El Amor es otro aspecto de Dios, no el amor personal, sino el Amor infinito. Quienes viven sumidos en la conciencia del ego, creen que el amor impersonal es frío y abstracto. Pero el amor divino es totalmente protector e infinitamente reconfortante.

Es impersonal sólo en el sentido de que no está empañado por ningún deseo egoísta. La unidad que otorga el amor divino, sólo se encuentra en el alma, no puede experimentarse con el ego.

El Gozo es otro aspecto de Dios. El gozo divino es como millones de goces terrenales concentrados en uno. La búsqueda de la felicidad humana es como buscar una vela alrededor, mientras se está sentado al aire libre bajo el sol. El gozo divino nos rodea eternamente y, sin embargo, la gente persigue la felicidad en simples cosas. La mayor parte, lo único que consigue es aliviar su dolor emocional o físico. El gozo divino es, en cambio, la refulgente Realidad. Frente a él, los goces terrenales no son más que sombras. La Sabiduría no es comprensión intelectual, sino percepción intuitiva. La diferencia entre la sabiduría humana y la divina, es que la mente humana se relaciona con las cosas indirectamente, desde el exterior.

El científico, por ejemplo, investiga el átomo objetivamente. Pero el yogui se convierte en el átomo. La percepción divina surge siempre desde el interior, el único lugar desde donde se puede comprender la verdadera esencia de las cosas.

Y por último, el Poder, es el aspecto de Dios que crea y gobierna el Universo. ¡Imagina cuánto poder se necesita para crear las galaxias!. Los maestros manifiestan parte de este poder en sus vidas. La expresión:

«El dulce Jesús, sumiso y afable» describe sólo una parte de su naturaleza. La otra se reveló en la fuerza con que echó a los mercaderes del templo. Piensa cuánto magnetismo se necesita para enfrentarse solo a todos aquellos hombres que tan arraigados estaban en los hábitos y deseos que la antigua tradición permitía. A menudo la gente se siente consternada por el poder que ve en la vida de los santos. Pero recuerda, hasta que no tengas una gran fuerza interior no podrás hallar a Dios. Quizá el poder no te atraiga tanto como otros aspectos de Dios, pero es importante observar que el poder divino forma también parte de tu naturaleza divina.

Cualquiera que sea el aspecto de Dios que experimentes en la meditación, nunca lo mantengas en el pequeño cáliz de tu conciencia, intenta siempre expandir aquella experiencia en el infinito.

De la Escuela de Yoganda.

Autoestima

Es más fácil engañarse a uno mismo…

14 septiembre, 2016

ES MÁS FÁCIL ENGAÑARSE

En ocasiones es más fácil engañarse a uno mismo que la incomodidad de mirar honestamente y aceptar nuestros sentimientos.

Es más sencillo mirar para otro lado que admitir nuestro miedo, nuestra fragilidad o la tremenda vergüenza que nos da que nos vean por dentro; que se sepa realmente como somos.

Seguir aparentando que sabemos, seguir fingiendo que no nos duele, continuar disimulando que no amamos…

Así es más fácil…

Así podemos permanecer arropados por nuestros ocultos sentimientos sin sentirnos desnudos, sin arriesgarnos a ser dañados.

Preferimos no intentarlo que fracasar. Escogemos la falsa paz de no dar un paso hacia delante. De no mostrarnos.

Con un pie en la vida y otro en la huida… en el salir corriendo y escondernos de nuevo en nosotros mismos.

Nos damos solo a medias, y a medias es lo que recibimos.

Cáete, fracasa, ponte en vergüenza, muérete de miedo, siéntete inseguro… ¡VIVE!

Tú decides, porque quizá no haya un mañana…

Y te aseguro una cosa, es mejor vivir fracasando que morir sin haberlo intentado.

Es mejor un segundo de máxima intensidad, que cien años de vacío y mediocridad.

Es mejor llorar por lo que se va, que llorar por lo que nunca nos atrevimos a vivir.

Hugo Lega

El Desapego

Érase una vez un pájaro

14 septiembre, 2016

Érase una vez un pájaro, adornado, con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas.

En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observarse. Un día, una mujer lo vio y se enamoro de él.

Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole de prisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo con completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro.

Pero entonces pensó: Tal vez quiera conocer unas montañas distantes!! Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro. Y sintió envidia de la capacidad de volar del pájaro.

Y se sintió sola. Y pensó: Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse.

El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.

Todos los días ella miraba al pájaro. Ahí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: eres una persona que lo tiene todo. Sin embargo, empezó a producirse una extraña transformación: como tenía el pájaro y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés. El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.

Un buen día el pájaro murió. Ella se puso muy triste y no dejaba de pensar en el. Pero no recordaba la jaula, recordaba, solo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.

Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro, era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico.

Sin el pájaro, su vida también perdió sentido y la muerte vino a llamar a su puerta. Por que has venido? le pregunto a la muerte.

Para que puedas volar de nuevo con el por el cielo,- Respondió la muerte-. Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más, sin embargo, ahora necesitas de mi para poderlo encontrar de nuevo.

Crecimiento Espiritual

Compañeros de Viaje

13 septiembre, 2016

Todos, lejanos o cercanos, vamos hacia adelante, nos acercamos, inexorablemente, a una meta común: el cielo.

En tren, en autobús, en coche, en avión o en barco, viajamos juntos.

Desde que cruzamos la puerta, comenzamos a ser compañeros de viaje. Quizá solo por unas horas, en ocasiones durante varios días. Luego, cada uno seguirá su camino, hasta alcanzar la meta que esperaba.

Mientras dura el viaje, estamos juntos.

Tal vez en silencio, por respeto a los pensamientos del otro.

Tal vez en una conversación intrascendente, hablando del tiempo, del fútbol o del mal estado de las carreteras. Tal vez, en un diálogo profundo, porque logramos conectar en un interés común.

El tiempo no perdona. Llega la hora de separarnos. Si el viaje ha permitido un encuentro feliz y fecundo, queda en el corazón algo de tristeza. Quizá nos volveremos a ver más adelante, en una de esas misteriosas casualidades de la vida. O tal vez hemos intercambiado teléfonos y mails, deseosos de seguir nuestro diálogo.

¿Qué significó ese encuentro casual? ¿Fuimos simplemente dos extraños que estaban juntos durante el viaje? ¿Había algo dentro de cada uno que nos permitía compartir intereses, ideales, sueños, temores y esperanzas?

Si alargamos la mirada, seremos capaces de reconocer que somos compañeros de camino de cada ser humano. Algunos están lejos, a miles de kilómetros de distancia. Otros están muy cerca, en el piso de arriba o de abajo, aunque en ocasiones no sabemos sus nombres…

Todos, lejanos o cercanos, vamos hacia adelante, nos acercamos, inexorablemente, a una meta común: la que inicia tras la muerte.

El camino hacia esa meta definitiva parece largo. Para algunos, el final llega de modo inesperado. Para otros, se retrasa más de lo que desearían. Para todos, esa meta nos une misteriosamente: al otro lado de esa frontera descubriremos que en cada uno había un alma llamada a lo eterno, hermanada, profundamente, con los demás seres humanos.

El viaje continúa, en este tren tranquilo o en ese camión que nos marea con sus curvas. Tú y yo estamos de camino. Somos compañeros, y es hermoso cuando logramos sintonizar en temas que deciden el presente y el futuro: Dios, el amor, la verdad, la justicia, la misericordia, la belleza de lo eterno…

Por: P. Fernando Pascual

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Autoestima

La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo

11 septiembre, 2016

La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo

Muchas veces buscamos la felicidad de formas equivocadas, especialmente cuando delegamos la responsabilidad de nuestro bienestar en alguien más, le otorgamos la potestad de hacernos sentir bien, acompañados, plenos o bien tristes, incompletos o incapaces de estar en plenitud gracias a nuestros propios recursos.

El amor no es dependencia, el amor real se manifiesta cuando dos personas que se saben plenas se encajan una con la otra para compartir su felicidad, no para generarla, se sienten satisfechas con sus vidas y no dependen de la otra persona para su realización.

Cuando nos destinamos a conocernos, a aceptarnos, a amarnos, cuando nos damos cuenta que no existe mejor compañía que aquella que nos propinamos nosotros mismos, es cuando realmente estamos preparados para establecer una relación con alguien más.

estar vinculados sentimentalmente a alguien más, debemos revisar lo que sentimos, desde nuestro corazón y no desde nuestro ego. Depender a alguien para cualquier tipo de realización nos hace generar un apego que en cualquiera de sus formas generará sufrimiento, porque a los apegos siempre van ligados los miedos, el miedo a no poder valernos por nosotros mismos, el miedo a que las cosas cambien, el miedo a repetir errores, el miedo a no poder sostener una relación, el miedo a no saber caminar de otra manera que no sea del brazo de la persona amada, el miedo al qué dirán, el miedo a no encajar… en fin, la lista es infinita.

No es lo mismo necesitar a preferir, necesitar es disfrazar algo de amor y somos especialistas disfrazando nuestras necesidades de amor, cuando pasamos por una ruptura y realmente indagamos el motivo de nuestro pesar nos damos cuenta de que muchas veces ese amor del que lloramos la pérdida es el mejor disfraz para nombrar algún nexo de dependencia.

Estar con alguien por las razones equivocadas es uno de los atajos más cortos para el fracaso de cualquier relación. Nadie tiene que completarnos, estamos perfectamente completos, no tenemos que vivir los sueños de alguien más, tenemos muchos propios por los cuales trabajar, no tenemos que depender de nadie, puede resultar más cómodo en algunas circunstancias el apoyo de alguien nos pueda prestar, pero somos capaces de desarrollarnos hasta donde queramos y tenemos todos los recursos para ello.

Somos perfectos de manera individual y nada mejor que cada uno sea capaz de encontrar en sí el estado de felicidad para que entre dos tengan una felicidad multiplicada. Comienza por sanar la relación que llevas contigo para que puedas realmente a amar a otro desde el concepto más puro del amor.

error: Tu esencia Divina 2015