SER DIFERENTE NO ES UN DEFECTO
Hay almas que no nacen para seguir la corriente,
sino para escuchar el llamado del viento.
Son esas almas inquietas que sienten dentro una voz que les dice:
“Hay más.”
Más que la rutina.
Más que agradar a todos.
Más que vivir a medias.
Y aunque el mundo las critique, aunque las llamen locas o rebeldes,
ellas saben que no vinieron a encajar…
vinieron a volar más alto.
Ser diferente no es un defecto,
es una señal de que tu espíritu recuerda quién eres.
No estás aquí para complacer,
sino para expandirte,
para convertirte en la versión más luminosa de ti mismo.
El vuelo no se mide por la altura,
sino por la conciencia que despierta.
Cada caída, cada error, cada intento…
es parte del entrenamiento de tus alas.
Y cuando hay almas que no nacen para seguir la corriente,
sino para escuchar el llamado del viento.
Son esas almas inquietas que sienten dentro una voz que les dice:
“Hay más.”
Más que la rutina.
Más que agradar a todos.
Más que vivir a medias.
Y aunque el mundo las critique, aunque las llamen locas o rebeldes,
ellas saben que no vinieron a encajar…
vinieron a volar más alto.
Ser diferente no es un defecto,
es una señal de que tu espíritu recuerda quién eres.
No estás aquí para complacer,
sino para expandirte,
para convertirte en la versión más luminosa de ti mismo.
El vuelo no se mide por la altura,
sino por la conciencia que despierta.
Cada caída, cada error, cada intento…
es parte del entrenamiento de tus alas.
Y cuando finalmente descubres tu libertad,
entiendes que no viniste a competir,
sino a inspirar.
El alma libre no busca aplausos.
Busca paz.
Y en esa paz encuentra su verdadero hogar:
ese cielo interior donde nada ni nadie puede detenerla.
Si algo dentro de ti te dice que estás hecho para más,
escúchalo.
Ese es tu espíritu recordándote
que siempre tuviste alas.
— Si te llegó, es porque ya estás listo para volar más alto.
o finalmente descubres tu libertad,
entiendes que no viniste a competir,
sino a inspirar.
El alma libre no busca aplausos.
Busca paz.
Y en esa paz encuentra su verdadero hogar:
ese cielo interior donde nada ni nadie puede detenerla.
Si algo dentro de ti te dice que estás hecho para más,
escúchalo.
Ese es tu espíritu recordándote
que siempre tuviste alas.
— Si te llegó, es porque ya estás listo para volar más alto.
También desde hace mucho tiempo, el brillo de la llama de las velas confiere a las festividades religiosas un esplendor muy particular.
EL SELLO CUBO DE METATRÓN
Es una de las figuras más conocidas de la geometría sagrada.
El cubo de Metatrón comienza con un círculo central, rodeado de seis más del mismo tamaño, formando una flor, a su vez, cada uno de estos tiene otro en su extensión, para un total de 13 círculos iguales que están conectados con líneas rectas expresando la unión entre lo femenino (círculos) y lo masculino (líneas rectas) está compuesto por cinco sólidos platónicos: el tetraedro, el cubo, el octaedro, el dodecaedro y el icosaedro, representando tierra, agua, aire, fuego y espíritu.
Este símbolo representa todas las cosas que existen en el universo. Representa el viaje de la energía a través del espacio y también el equilibrio del universo.
Metatrón es el guardián del árbol de la vida. Se cree que antes de ser elevado a lo divino era el profeta Enoc. De aquí que se considere que está en lo más alto del diagrama del árbol de la vida en la cábala.
El cubo de Metatrón protege de las energías negativas, incluso de las más oscuras. Colgar este símbolo en puertas y ventanas mantiene alejadas a las energías no deseadas y nos conecta con el flujo divino del universo.
Espacio Holístico










